Los ingredientes
– 1 piña madura de un poco menos de kilo y medio
– 150 gramos de azúcar glas
– 4 huevos
– 1 limón
La preparación
Pelar la piña a conciencia, partirla y quitar la parte dura que hay en el centro. Partir en trozos y echar en la batidora para obtener un puré. Añadir el zumo de un limón.
Mezclar en un bol aparte las yemas de los cuatro huevos con el azúcar -excepto dos cucharadas soperas- batiéndolo con unas varillas hasta que el azúcar ya no se note.
Unir a la mezcla de la batidora y echar en un cazo. Dejar que la mezcla espese un poquito a fuego lento y removiendo*. Retirar del fuego y dejar que se enfríe.
Batir las cuatro claras a punto de nieve. Incorporar el resto del azúcar cuando empiecen a estar montadas y seguir batiendo hasta que estén muy firmes.
Incorporar las claras con mucho cuidado -para que no se bajen- a la masa de piña.
Repartir en copas de postre y dejar enfriar dos horas en la nevera.
* Cuidado con pasarse o quedarse corto. Quizás le salga mejor a la segunda. Es cuestión de encontrarle el punto. Por eso, siempre es mejor probar las recetas nuevas con los de casa, antes de servirlas a los invitados.








