Si fuera un resultado de Champions, los tigres de papel, en Madrid y Barcelona, reflejaron una casillas de goles de 8 a favor de Mariano Rajoy; 4 de Alfredo Pérez Rubalcaba; y 3 de Josep Antoni Duran i Lleida. En los análisis, de forma gráfica, El Periódico de Catalunya lo reflejó con su Rajoy saca pecho y Rubalcaba el látigo, junto a explicaciones naúticas de qué fue el cabo de Hornos para los corsarios.
En el primer día se abordó la cuestión de Cataluña. Mariano Rajoy no cerró las puertas al diálogo, reconoció que es el asunto de más enjundia e inquietud pero no avanzó más. Sugie siendo cuestión de primer orden. Josep Antoni Duran i Lleida -como destacó Hechos de Hoy– insistió en que si no se llega a una "solución política", una "mayoría" acabará declarando de forma unilateral la independencia.
En el segundo día, la cuestión de ETA (Euskadi Ta Askatasuna), y las relaciones entre el PP (Partido Popular) y el PNV (Partido Nacionalista Vasco). Resultó más significativo casi lo que no se dijo, o apenas intuyó, que la retórica. Por primera vez surgió en la Cámara, en estos días de debate, la situación de ETA y el último episodio con los verificadores internacionales que posaron junto a dos etarras con un muestrario de armamento como prueba de que están dispuestos a la entrega de armas.
Aitor Esteban, portavoz del PNV, junto a Amaiur, introdujo estas cuestiones. “Yo no he dicho que nada haya cambiado desde que ETA anunció que dejaba de matar; claro que algo ha cambiado y lo dije, desde la oposición, cuando lo anunciaron”, dijo Mariano Rajoy. “No les tenemos que dar nada a cambio porque se disuelvan”, añadió.
“Que ETA se disuelva, ¿por qué no se lo pide?", le insistió Rajoy a Aitor Esteban. “¿Por qué tengo yo que darle algo a cambio a ETA? No les tenemos que dar nada a cambio, nada”, subrayó Rajoy. Sin embargo, Esteban no insistió y dejó, con cierto aire de suspense, la afirmación de "usted ya sabe que vamos a seguir trabajando desde la discreción”. Para Rajoy una jornada de dura faena respondiendo a todos los que le tacharon el día anterior de triunfalista sin fundamento.
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