Triste noticia que voló rápidamente por las aguas del Atlántico. El Ayuntamiento de Algeciras (Cádiz), su ciudad natal, lo confirmó. Francisco Sánchez Gómez, Paco de Lucía, falleció cuando se encontraba jugando con sus hijos en la playa de Cancún. El centro turístico de la Península del Yucatán, el Caribe de México, le había atrapado a Paco de Lucía. Allí tenía una casa y se encontraba feliz
La muerte del guitarrista flamenco, recibida con profunda tristeza, cierra una era de oro de ver el flamenco, la manera de interpretarlo, la emoción de escucharlo, y el descubrir nuevas sensaciones. Paco de Lucía y Camarón de la Isla dejaron los sentimientos más íntimos y profundos de lo que es un estilo de vida y una forma de comprender el mundo.
A la muerte de Camarón de la Isla, la figura de Paco de Lucía no dejó de crecer con el mestizaje y la fusión de su música en extraordinarios experimentos de belleza con jazz, blues, country, música hindú, salsa, bossa nova y música árabe. Galardonado con el Premio Príncipe de Asturias, se le reconoció su honradez interpretativa" y su capacidad de trascender "fronteras y estilos". "Todo cuanto puede expresarse con las seis cuerdas de la guitarra está en sus manos", sentenció el jurado. Críticos musicales dijeron a Hechos de Hoy que Paco de Lucía marcó el momento de madurez y plena internacionalización de lo que puede calificarse como la guitarra rebelde y romántica.
Desde los 12 años, Paco de Lucía recibió todo lo que le pidió a la vida. Triunfo de forma precoz y perseveró en el talento, la humildad, el estilo profudo y la trascendencia. Murió la persona pero no su música y su leyenda que permanecen y nos invitan a descubrir la magia de compartir el flamenco más profundo e íntimo.




