Con sigilo y discreción, Mariano Rajoy está cerrando este miércoles su Gobierno para el que busca características muy especiales.
Hay expectación en medios económicos y políticos en Bruselas por ratificar el peso de Luis de Guindos en el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy. Podrá ser vicepresidente o ministro con más competencias. Será definitivamente uno de los hombres fuertes e interlocutor en el proceso de negociación y diálogo con la Comisión Europea.
De Zaragoza a Madrid, Luisa Fernanda Rudi, expresidenta del Congreso de los Diputados y expresidenta de Aragón. Estará en una de las tres carteras de peso.
Hasta el último momento el presidente va a tratar de formar un Gobierno de fuste con un fuerte peso político y económico. Soraya Sáenz de Santamaría no será la portavoz. Es la impresión de círculos muy próximos al presidente que sitúan a Pablo Casado bajo los focos. Una agenda social, prioridad a las pensiones y empleo y crecimiento, y reformas -que serán constitucionales- para robustecer el Estado de las Autonomías.
Mariano Rajoy ha tratado de sumar independientes y de abrir espacios sabiendo que son tres los escenarios: un Gobierno eficaz, muy conectado con el partido (Partido Popular, PP), y abierto al diálogo en profundidad y el pacto en el Congreso de los Diputados donde sólo ERC y Bildu han mostrado total radicalidad.
Ha habido consultas y llamadas bajo la discreción absoluta. El presidente ha querido cierta soledad, y permanecer en Madrid, para encajar y cuadrar personas y objetivos. Inicialmente este miércoles ultima su Gobierno que quiere presentar al Rey en la mañana de este jueves.
– Ver también, Mariano Rajoy en la encrucijada política de Luis de Guindos (Hechos de Hoy)







