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FILIPINAS, PARALIZADA

Luis Antonio Tagle emerge, y un Francisco emocionado en español en Tacloban

La mayor misa vivida en la historia del pontificado de Francisco con más de seis millones de personas en Manila. Toda Filipinas asiste a las retransmisiones de una visita que ha paralizado al país.

Hechosdehoy / Hechos de Hoy / Mario García
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La misa de Manila fue una gigantesca movilización en Filipinas. Una marea inédita colosal, la mayor concentración vivida en el país, superando el momento del viaje de Juan Pablo II.

Son impresionantes los mensajes de Francisco desde que llegó a Filipinas. Con el país paralizado, pendiente de la cobertura continua en radio y televisión de todos los detalles de este visita que es histórica y muestra la fuerza de la Iglesia en Corea del Sur y Filipinas con el sueño, bien vivo del Papa, de culminar un día en Pekín su pontificado de largas zancadas en Asia.

En esta visita a Filipinas un brillo especial para el cardenal Luis Antonio Tagle. ¿De un Papa de Buenos Aires a un Papa de Manila? ¿De América Latina a Asia, el próximo salto geopolítico? El arzobispo de Manila, de 57 años, tiene una formidable capacidad de comunicación, conoce y usa a fondo las redes sociales, y es audaz y prudente. Una figura que emerge con fuerza en este viaje que derrumba estdísticas y precedentes.

En la intensa agenda de Francisco, el momento culminante estuvo en su desplazamiento a Tacloban, en la isla de Leyte, para presidir una misa y expresar su plena solidaridad a los supervivientes del tifón Yolanda (Haiyan) y del terremoto de Bohol, ambos desastres ocurridos en el 2013. Yolanda fue el más dañino de todos los ciclones tropicales sobre Filipinas con 10.000 muerto y una brutal devastación. Tocó tierra con la máxima fuerza y fue a la vez tifón, tsunami y sismo. Las máximas medidas de prevención evitaron en su día una catástrofe aún mayor, así como ser una lengua de tierra estrecha y pasar el tifón a enorme velocidad.

Francisco, por la amenaza de otro tifón menor, tuvo que acortar su visita. Pero mantuvo la misa, envuelto en un chubasquero, y dirigiéndose en español a 300.000 personas en la mima más intensa de su pontificado con un homilía que improvisó frente a lluvia, frio y viento. Fue la misa de las lágrimas.

"Si hoy todos nosotros nos reunimos aquí 14 meses después de que pasó el tifón, es porque tenemos la seguridad de que no nos vamos a frustrar en la fe", dijo Francisco.

"Cuando yo vi desde Roma esta catástrofe, sentí que tenía que estar aquí. Esos días decidí hacer el viaje aquí. Quise venir para estar con ustedes, un poco tarde me dirán, es verdad, pero estoy. Estoy para decirles que Jesús es el Señor; que Jesús no defrauda", fueron sus palabras pronunciadas lentamente, con énfasis, y provocando una intensa emoción.

Francisco abordó una cuestión esencial. ¿Se puede mantener la fe cuando suceden catástrofes de este tipo? ¿Dónde estaba Dios? ¿Por qué permitió esto? El Papa respondió. "Padre, me puede decir uno de ustedes, a mi me defraudó porque perdí mi casa, perdí lo que tenía, estoy enfermo. Es verdad eso que me decís y yo respeto tus sentimientos, pero lo veo ahí clavado y desde ahí no nos defrauda", proclamó Francisco.

"Tantos de ustedes han perdido todo. Yo no sé qué decirles, ¡Él sí sabe qué decirles!. Solamente guardo silencio, los acompaño con mi corazón en silencio. Nosotros somos como ese chico que está ahí abajo, que en los momentos de dolor, de pena, en los momentos que no entendemos nada, en los momentos que queremos rebelarnos, solamente nos viene estirar la mano y agarrarnos de su pollera, y decirle: ¡Mamá!. Es quizás la única palabra que puede expresar lo que sentimos en los momentos oscuros: ¡Madre!, ¡mamá!", dijo Francisco con la misma emoción que quienes le escuchaban.

"No estamos solos, tenemos una madre, tenemos a Jesús nuestro hermano mayor. No estamos solos. Y también tenemos muchos hermanos que, en el momento de la catástrofe, vinieron a ayudarnos. Y también nosotros nos sentimos más hermanos ayudándonos, que nos hemos ayudado unos a otros. Esto es lo único que me sale decirles. Perdónenme si no tengo otras palabras. Pero tengan la seguridad de que Jesús no defrauda; tengan la seguridad de que el amor y la ternura de nuestra madre no defrauda. Y agarrados a ella como hijos y con la fuerza que nos da Jesús, nuestro hermano, sigamos adelante. Y como hermanos caminemos", fueron las palabras finales que conmovieron, quedaron como una de las homilías más sencillas y profundas de respuesta al misterio de la súbita muerte y destrucción.

Francisco no olvidará nunca este momento, en una catedral construida por misioneros jesuitas en el siglo XVI. Sufrió la destrucción de Haiyan y fue reconstruida en sus daños. Se convirtió en el hito de la visita de Francisco a Filipinas antes de regresar a Manila a un baño de masas sin precedentes. 

De Sri Lanka a Filipinas

El papa Francisco regresó a Asia con sus visitas a Sri Lanka y a Filipinas. Los eventos más destacados de este gira son los siguientes:

– En Sri Lanka canonizó al beato Giuseppe Vaz, sacerdote indio fundador de la Congregación del Oratorio de Goa y misionero en Ceylán, que fue proclamado beato por Juan Pablo II en 1995. El primer viaje a Asia lo efectuó el pasado agosto a Corea del Sur.

El martes 13. Después de la ceremonia de bienvenida se encontró con los obispos de Sri Lanka en el arzobispado y después efectuó una visita de cortesía al Presidente de la República. La jornada concluyó con un encuentro interreligioso en el Bandaranaike Memorial.

El miércoles 14. En una misa celebrada en el Galle Face Green canonizó al beato Joseph Vaz y luego se trasladó al Santuario de Nuestra Señora del Rosario en Madhu. Desde allí regresó en helicóptero a Colombo.

– El jueves 15. Comenzó con una visita a la capilla de Nuestra Señora de Lanka en Bolawalana. Allí se despidió de Sri Lanka y emprendió vuelo a Manila. Antes de llegar a Filipinas, como informó Hechos de Hoy, el Papa se refirió con claridad a la matanza yihadista en la revista Charlie Hebdo.

– El viernes 16. Francisco se reunió, en visita de cortesía, con el Presidente de Filipinas en el Palacio Presidencial donde posteriormente pronunció un discurso ante las autoridades y el cuerpo diplomático.

En la Catedral de la Inmaculada Concepción, celebró una misa con los obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas. El último acto del jueves fue el encuentro con las familias en la Arena Mall of Asia.

– El sábado 17. Se desplazó en avión a Tacloban donde celebró una Misa, en encuentro con los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y familias de los supervivientes del tifón en la Catedral de Palo. El programa tuvo que acortarse por un nuevo tifón..

– El domingo 18. Reunión con los líderes religiosos de Filipinas en la Universidad Santo Tomás de Manila y más tarde con los jóvenes en el campo deportivo de ese ateneo. La jornada acabó con una misa sin precedentes en el parque Rizal.

– El lunes 19. Francisco concluye su viaje dejando Manila a las 10:00 a.m. para regresar a Roma, donde su llegada está prevista alrededor de las 17:40 (hora local).
 

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