En los hechos de hoy, domingo 11, primer mensaje directo del papa León XIX a Vladimir Putin.
“Nunca más la guerra. Llevo en mi corazón el sufrimiento del amado pueblo ucraniano. Que se haga lo posible para alcanzar lo antes posible la paz auténtica, justa y duradera. Que se libere a todos los prisioneros y que los niños puedan regresar a sus familias”.
Segundo mensaje directo también del papa León XIV a Benjamín Netanyahu y a la milicia radical suní de Hamás.
“Me causa mucho dolor lo que está sucediendo en la Franja de Gaza, que cese inmediatamente el fuego, que se dé ayuda humanitaria a la extenuada población civil y que se libere a todos los rehenes”.
Y tercer mensaje de alivio y esperanza.
“En cambio, he recibido con satisfacción el anuncio del cese al fuego entre India y Pakistán”.
El Papa, como destacó Hechos de Hoy, sigue en estos momentos con atención tres focos de graves crisis.
Segunda aparición pública
El papa León XIV llamó a los “grandes hombres del mundo” a detener la guerra durante la oración Regina Coeli. De nuevo, una gran multitud y un ambiente de fiesta en la Plaza de San Pedro para recibir la bendición del Papa.
El papa León XIV dirigió este domingo el rezo del Regina Coeli desde el balcón de la Basílica de San Pedro, en su segunda aparición pública desde su elección el jueves. La oración mariana, propia del tiempo pascual, convocó a miles de fieles en la Plaza de San Pedro.
“Hoy, hermanos y hermanas, tengo por tanto la alegría de rezar con vosotros y con todo el pueblo de Dios por las vocaciones, especialmente las sacerdotales y las de la vida consagrada. La Iglesia tiene tanta necesidad de ellas”, dijo el Papa añadiendo que los jóvenes necesitan poder “admirar modelos creíbles de entrega generosa a Dios”.
El Papa abogó por el fin de las guerras en Ucrania y Oriente Medio, y pidió un cese del fuego en todas las regiones golpedas por conflictos armados. A la vez celebró la tregua alcanzada entre India y Pakistán.
La oración Regina Coeli se reza durante el tiempo pascual, desde la Vigilia de Pascua hasta Pentecostés, en sustitución del Ángelus. Su propósito es exaltar la alegría por la Resurrección de Jesucristo, reconociendo a María como Reina del Cielo.
El texto invoca a la Virgen con la frase “Regina caeli, laetare, alleluia”, que significa “Reina del cielo, alégrate, aleluya”, y celebra que el Hijo de Dios, a quien ella llevó en su seno, ha resucitado tal como lo había anunciado. “Resurrexit, sicut dixit, alleluia. El Regina Coeli, que reemplaza al Ángelus durante la Pascua, es una de las plegarias más simbólicas del calendario litúrgico y resalta el papel del Papa como pastor espiritual de los católicos en todo el mundo.
Visitó la tumba de Francisco
En la víspera del rezo, León XIV visitó la tumba del papa Francisco, en un gesto de recogimiento que impresionó.
La visita tuvo lugar dos días después de su elección como nuevo Papa. León XIV acudió a la basílica de Santa María la Mayor, uno de los templos marianos más importantes de Roma, estrechamente ligado a la espiritualidad de Francisco, fallecido el 21 de abril.
El vehículo papal accedió al recinto por una entrada lateral custodiada por una verja. En el interior, el pontífice fue recibido con aplausos y vítores de “¡Viva el Papa!”, mientras una banda interpretaba el himno pontificio.
En el templo, León XIV se arrodilló y rezó en silencio ante la tumba de mármol blanco donde descansan los restos del papa Francisco.
Según fuentes del Vaticano, no se trató de un acto oficial, sino de una visita privada de oración, elegida personalmente por el nuevo Papa como primer tributo a Francisco, en una iglesia que este frecuentaba con regularidad.
El santuario de la Virgen del Buon Consiglio
El sábado, León XIV también realizó su primera salida del Vaticano como Papa con una visita no anunciada al santuario agustino de la Madonna del Buon Consiglio, ubicado en Genazzano, a unos 60 kilómetros al sureste de Roma.
El acto fue calificado por la Santa Sede como una “visita privada” al templo regentado por la Orden de San Agustín, custodio de una antigua imagen mariana muy venerada por la comunidad religiosa y por el papa León XIII. A su llegada, fue recibido por varios cientos de personas entre vítores y aplausos.
Dentro del santuario, el Papa saludó a los religiosos, rezó ante el altar y ante la imagen de la Virgen, y compartió con los presentes la oración de Juan Pablo II a la Madre del Buen Consejo, el Ave María y la Salve Regina.
Luego dirigió unas breves palabras a los fieles reunidos en el interior y en el exterior del templo. “He deseado mucho venir aquí en estos primeros días del nuevo ministerio que la Iglesia me ha confiado, para llevar adelante esta misión como Sucesor de Pedro”.
Recordó también una visita anterior al mismo lugar tras ser elegido prior general de los agustinos, y afirmó su “confianza en la Madre del Buen Consejo”, a quien llamó guía de “luz y sabiduría”, citando el Evangelio de Juan. “Haced lo que Él os diga”.
Tras el acto, el Papa se reunió en privado con la comunidad religiosa del santuario y saludó a los fieles desde la puerta de la basílica.
Más temprano, en Ciudad del Vaticano, mantuvo un encuentro con los cardenales que lo eligieron el jueves, tras dos días de Cónclave. En esa reunión, los exhortó a seguir con la “valiosa herencia” del papa Francisco, y remarcó la centralidad del “cuidado amoroso de los débiles” y del “diálogo valiente” en el camino de la Iglesia.





