Greenpeace entonó el mea culpa. La organización a favor del medio ambiente, que se dedica a impactar y concienciar al mundo con sus protestas, no llegó a calcular el alcance de su última acción, en las Líneas de Nazca, un comportamiento que ha indignado a la sociedad de Perú. El Gobierno denunció a la ONG que, tras realizar la primera reacción defensiva, reconoció su error.
Hay que recordar que los activistas de la organización Greenpeace causaron "daños irreparables" en un área de 1.600 metros cuadrados de la zona de las Líneas de Nazca, en el sur de Perú. La fiscal Velia Begazo, de la Segunda Fiscalía Provincial de Nazca, abrió una investigación preliminar del caso tras recibir una denuncia presentada por el Ministerio de Cultura de Perú.
Begazo inspeccionó la zona junto a la figura arqueológica del Colibrí, acompañada por policías y expertos de Cultura, donde "se detectaron daños irreparables en un área de 1.600 metros cuadrados". Ante ello, la investigación preliminar busca determinar la identidad de los activistas de Greenpeace que entraron en la zona de las Líneas de Nazca, declarada patrimonio cultural de la humanidad.
Los implicados, que al parecer son doce personas, "habrían incurrido en el delito contra el patrimonio cultural" que contempla penas de hasta 8 años de cárcel. Tras la ola de críticas que recibió, Greenpeace emitió un comunicado en el que ofreció disculpas "sin reserva alguna" por su acción, aunque la restringió a "cualquier ofensa moral que se haya causado al pueblo peruano".
"Lo lamentamos profundamente y somos plenamente conscientes de que nuestro mensaje no ha sido percibido como esperábamos. En lugar de transmitir un pedido de urgencia y esperanza a los líderes reunidos en la Cumbre del Clima de Naciones Unidas en Lima, nuestro mensaje ha tenido un efecto muy distinto, siendo concebido como irrespetuoso y poco empático", señaló.
La organización señaló además que se reunió con representantes del Ministerio de Cultura para ofrecer sus "más sinceras disculpas a la autoridad competente" y aseguró que da "la bienvenida a una investigación independiente de las consecuencias" de su actividad.
"Una investigación en la que, por supuesto, vamos a cooperar", añadió al mismo tiempo que anunció que el director ejecutivo de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, viaja a Lima "para disculparse personalmente así como representar a la organización en cualquier discusión con las autoridades peruanas”.
Pese a ello, el viceministro de Cultura de Perú, Luis Castillo, afirmó que las autoridades rechazaron las disculpas de Greenpeace porque la organización no admite el daño causado al patrimonio histórico y cultural del país. Perú señaló que los activistas ingresaron de manera "ilegal, inconsulta y premeditada" a "un área donde está estrictamente prohibido cualquier tipo de intervención, dada la fragilidad que rodea las figuras".
– Ver en Hechos de Hoy, Las confesiones de Mariano Rajoy a Joaquín López-Dóriga de Televisa.




