Zurich, nueve y media de la mañana. Lleno en el Hallenstadion donde el jefe interino de la FIFA, Issa Hayatou se dirigió a los asistentes en una jornada que puede llegar a cambiar el fútbol. En la sesión que tiene también como objetivo principal elegir a un sucesor de Joseph Blatter después del escándalo que envolvió al ente rector del fútbol mundial en los últimos tiempos. "Las reformas permitirán construir una FIFA más fuerte para que el fútbol pueda prosperar de forma más firme y para que los acontecimientos de los últimos meses no se repitan", dijo el presidente interino.
Antes, el inhabilitado presidente de la FIFA, Joseph Blatter, reconoció estar "decepcionado" con el Comité de Apelación del máximo organismo del fútbol mundial por haber confirmado su suspensión en cualquier actividad deportiva. Dicho comité confirmó su decisión de mantener las suspensiones contra Blatter y el presidente de la UEFA Michel Platini por violaciones éticas, pero redujo la sanción de los ocho años iniciales a seis.
En el Congreso Extraordinario de Zúrich, los 207 miembros de la FIFA con derecho a voto dieron su visto bueno este viernes al mayor paquete de medidas de reformas y cambios legales requeridos para llevarlas a cabo. De 201 votos válidos, 179 votaron a favor, 22 en contra.
Tras una breve pausa para comer, los cinco candidatos a la presidencia se presentarán cada uno durante 15 minutos su candidatura a los delegados. Después se realizará la votación.
Está previsto un máximo de cinco votaciones. en la primera, el ganador precisaría de dos tercios de los votos, a partir de la segunda es suficiente con la mayoría simple.
Como favoritos se presentan
Príncipe Salam Bin Ebrahim al Khalifa, de 50 años, miembro de la familia real de Baréin. Máximo dirigente de la Confederación Asiática desde 2013. Defiende separar por completo el fútbol de la gestión comercial.
Gianni Infantino, suizo de 46 años, políglota. Unido a la UEFA desde el año 2000. Miembro del Comité de Reformas de la FIFa desde 2015. Entre otras cosas defiende la transparencia absoluta en el proceso de las candidaturas del Mundial, en la licitación de contratos comerciales y la publicación de los pagos a directivos de la FIFA.
A ellos se unen el príncipe Ali Bin Al Hussein, hijo del rey Hussein de Jordania, de 40 años, vicepresidente de la FIFA por Asia hasta mayo de 2015. Propone la creación de un Grupo de Vigilancia de la FIFA, publicar los ingresos de los dirigentes y revisar el sistema de elección del Mundial.
El francés Jerôme Champagne, de 56 años, diplomático, exconsejero entre 1999 y 2002 de Blatter, delegado del presidente de 2005 a 2007 y director de Relaciones Internacionales de 2007 a 2010. Propone colocar a la FIFA bajo el estatuto de "organización internacional" sometida a los estándares de la OCDE en materia de lucha contra la corrupción.
El sudafricano Tokyo Sexwale, de 63 años, activista político, sentenciado a 18 años de cárcel en Robben Island de los que cumplió 13. En 2015 la FIFA le nombró director del comité de seguimiento para Israel y Palestina. Propone incluir publicidad en las camisetas de las selecciones, el desarrollo de las zonas más pobres para acabar con los campos de tierra y equilibrar por continentes la composición del Comité Ejecutivo y las plazas en los Mundiales.




