La deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas ascendió a cierre del año pasado al 97,67% del PIB, el mayor nivel registrado en décadas, según los datos difundidos este viernes por el Banco de España. La cifra se ajuste a las previsiones presupuestarias del Gobierno para el año pasado y supone un aumento del 7% respecto al del año pasado.
Por su parte, el pasivo de las administraciones supera ya la barrera del billón de euros, hasta situarse en 1,034 billones. La deuda pública creció en 67.687 millones en 2014, un 7% más que el año anterior. Se trata del menor incremento anual desde el inicio de la crisis, desde el 14,6% en 2008, hasta el 8,4% en 2013.
Este crecimiento de la ratio deuda/PIB en los últimos tres años ha sido de 28,5 puntos, también con un perfil descendente (15,3 puntos en 2012, 7,7 en 2013 y 5,6 en 2014). El ministerio de Economía explica que el menor incremento de la ratio deuda/PIB en 2014 se debe a dos factores principalmente.
Por un lado, en los últimos tres años se ha producido un intenso proceso de consolidación fiscal (desde el 9,4% del PIB en 2011); mientras que por otro, en 2014 la deuda pública no se vio afectada por medidas excepcionales que sí fueron necesarias en 2012 y 2013.
En concreto, la recapitalización del sistema financiero, concentrada sobre todo en el año 2012 y que ha permitido su saneamiento; la financiación concedida a través del Fondo de Pago a Proveedores y el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), que supuso el reconocimiento de deudas contraídas por comunidades y ayuntamientos; la contribución española a los programas de asistencia financiera de Grecia, Portugal e Irlanda, y el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico (FADE).
El esfuerzo de consolidación fiscal llevado a cabo por el Gobierno desde el inicio de la legislatura permitirá que la ratio deuda/PIB comience a estabilizarse a partir de 2015, según las proyecciones del departamento que lidera Luis de Guindos. El pasado ejercicio se cerró con un coste medio de emisión del 1,52%, casi un punto por debajo del cierre de 2013. Esta tendencia continúa en el inicio del año, con una tasa media al cierre de febrero del 1,10%.




