España no es un país cualquiera para la Comisión Europea. Se valora por ejemplo que, a diferencia de Italia, las respuestas a la severísima crisis económica hayan salido de las urnas. Hay atención también hacia España para escuchar sus posiciones y reflexiones sobre América Latina.
De una situación de preocupación, y disgusto contenido en la etapa anterior -al margen de ideologías-, existe ahora satisfacción por el salto a un análisis y gestión profesional, por decirlo de manera gráfica y comprensible. Han gustado sobre todo las maneras de Mariano Rajoy, de rendición de cuentas de forma especial en Bruselas con el grueso de sus ministros, y de la capacidad de Luis de Guindos, que podría ser catapultado a la presidencia del Eurogrupo, como señaló Hechos de Hoy.
Tras la reciente estancia de Dilma Rousseff en Bruselas donde se reunión con los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, Herman Van Rompuy y José Manuel Durao Barroso -para hacer balance de las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercado Común del Sur (Mercosur)- llegaron las nuevas evaluaciones.
El análisis es contundente. España crecerá al 1% este año, según las previsiones económicas de la Comisión Europea. Se duplican así las estimaciones que se hicieron en el mes de noviembre. Además, y este es el cogollo de todos los análisis, el Gobierno de Mariano Rajoy se situará muy cerca del objetivo de déficit de 2013 (descontando el impacto de las ayudas a la banca) y cumplirá con el de 2014. Es el primer balance que se adelantó en la mañana de este martes en Bruselas de las previsiones económicas de invierno de la Comisión Europea.






