De repente, las tensiones soterradas dentro del Partido Popular estallaron abiertamente. Justo en Castilla y León, la comunidad autónoma que ha sido el bastión político donde se forjó el liderazgo de José María Aznar, es ahora la más crítica contra Mariano Rajoy y su equipo
En el cuarto día de la resaca eletoral, y tras cuestionar Juan Vicente Herrera que Mariano Rajoy sea el candidato del Partido Popular en las elecciones generales -como destacó Hechos de Hoy-, se produjo una dura descalificación de la gestión del ministro de Industria, José Manuel Soria.
El portavoz en funciones de la Junta de Castilla y León, José Antonio de Santiago-Juárez, afirmó que José Manuel Soria "ha hecho méritos para dimitir o para ser cesado". Al término del Consejo de Gobierno de Castilla y León, criticó con dureza la gestión de los problemas del carbón que afectan a las cuencas mineras a la vez que responsabilizó a José Manuel Soria de dejar "destrozado" al Partido Popular de Canarias.
Comparó los resultados electorales logrados por el Partido Popular en Castilla y León, en concreto en las provincias aludidas por el ministro, como Soria y Segovia, y los cosechados por este mismo partido en Canarias, donde "no hay minas". Contestó así a las declaraciones contra por el presidente en funciones de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, quien atribuyó la pérdida de votos en León a su gestión del conflicto con la minería.
En opinión del portavoz, el ministro volvió a contestar a los intereses de Castilla y León de forma "soberbia y arrogante" y mostrando un "desconocimiento claro de lo que había pasado en las elecciones".




