No hay manifestaciones masivas pero sí consternación en Israel por el número de muertes por ambos lados. Lo que parecía una operación limitada a sellar túneles ha desembocado en una guerra sin cuartel por ambas partes con un balance -este domingo,- de mil palestinos muertos. Por parte israelí se han reconocido 43 soldados fallecidos.
En Tel Aviv concentraciones pacifistas expresaron el sentimiento de una gran parte de la opinión pública. Benjamín Netanhayu fue arrastrado a la peor aventura por la extrema derecha israelí. Las escenas de destrucción en la Franja de Gaza y de muerte de inocentes son insoportables.
Apenas hubo una tregua de 24 horas en la Franja de Gaza. Permitieron evaluar el daño de esta guerra brutal. En Shiyaiya, al este de Ciudad de Gaza, la destrucción es total. Lo mismo sucedió en Beit Hanún. A los bombardeos se han sumado los choques directos. Los relatos de cómo se rescataron cadáveres de entre los escombros son conmovedores. De los muertos palestinos 200 son niños. En el ataque israelí sobre la Franja de Gaza la destrucción y muerte llegó también sobre el ganado y los animales de granja. Ni agua ni alimentos en un escenario de grave penuria.
Por el momento Estados Unidos y Egipto han fracasado en sus mediaciones. Hamás y la Autoridad Nacional Palestina exigen el levantamiento del bloqueo a la Franja de Gaza como condición para una paz a corto plazo. El paso de Erez permanece cerrado.
Es un drama enorme para Francisco. En esta crisis, como se informó a Hechos de Hoy, llamó a los presidentes de Israel y Palestina, urgiendo la paz. Escribió también al padre Jorge Hernández, argentino, único párroco católico de la Franja de Gaza. Como Mahmud Abas y Simón Peres, Francisco sufre cada día que avanza sin la paz que exige. Pero ninguno de los tres pudo detener por ahora la dinámica infernal de la guerra.




