Grecia pagó este jueves al Banco Central Europeo (BCE) 3.400 millones de euros correspondientes al rendimiento de los bonos griegos y a intereses, tras recibir el primer desembolso del tercer rescate.
El pago coincide con el primer desembolso el tercer rescate, después de que el miércoles el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) diera luz verde a la concesión de un tramo de 26.000 millones de euros. De esta cantidad, 10.000 millones de euros que serán transferidos a una cuenta especial del MEDE en Luxemburgo para la recapitalización y liquidación de bancos, y otros 13.000 millones que Atenas ha recibido para hacer frente a las devoluciones de préstamos y saldar las facturas domésticas atrasadas.
Otros 3.000 millones de euros se desembolsarán "no más tarde del 30 de noviembre", según el MEDE, en uno u dos tramos, sujetos a la implementación por parte de Grecia de medidas claves.
A cambio de las nuevas ayudas, Atenas se comprometió a realizar nuevas reformas y recortes, entre ellos llevar adelante privatizaciones, elevar la edad de jubilación, modernizar la administración estatal e intensificar la lucha contra la evasión fiscal. Para vigilar que las reformas se implementan, habrá evaluaciones cada tres meses, la primera de ellas el próximo mes de octubre.
Y mientras el primer dinero llega a Grecia, el primer ministro griego Alexis Tsipras deberá de decidir este jueves su futuro político. Tras la aprobación del paquete de rescate en el Parlamento Griego, anunció una moción de confianza prevista para el mismo día 20 tras los pagos al BCE.




