El papa Francisco habló con su franqueza que es el sello profundo de su personalidad. No vetó ninguna pregunta y fue muy claro ante la crisis de Irak y la brutal persecución de los cristianos y de otras minorías religiosas por la guerrilla suní radical de Estado Islámico (EI o ISIS).
Francisco, en la línea del Vaticano de rechazo a la violencia, ha pedido una acción enérgica de la comunidad internaciónal, a través de las Naciones Unidas, para la protección de todos los grupos perseguidos. Ni mucho menos aceptó una intervención como guerra justa. Incluso sorprendió, y lo dijo de verdad -como confirmaron fuentes vaticanistas-, que tiene su agenda abierta para un viaje inmediato a Irak en una misión de paz urgente y necesaria. Francisco hizo estas declaraciones tras su último acto en Seúl, un encuentro con líderes de otras religiones, y una misa en la catedral de Myeong-dong por la paz y la reconciliación entre Corea del Norte y Corea del Sur.
Misión inmediata de paz
Las persecuciones de Estado Islámico en Irak, los bombardeos de Estados Unidos, la misión de Fernando Filoni, la guerra de Gaza y China, las cuestiones en primera línea en la conferencia de prensa en el avión volando de Seúl a Roma. Francisco aseguró que si es necesario viajará a Irak para pedir por la paz.
Reveló además de forma inédita que su idea inicial fue un viaje relámpago al Kurdistán para apoyar en directo a las familias cristianas así como a los refugiados de otras minorías, en lo que ha sido un éxodo en el que muchos niños han perdido la vida. Dijo que se lo desaconsejaron ya que no "era lo mejor en estos momentos" y por ello decidió enviar al cardenal Fernando Filoni.
Sin embargo, Francisco reveló que está dispuesto a viajar a Erbil, la tercera ciudad de Irak, la capital de la Región Autónoma Kurda o Kurdistán iraquí y sede del gobierno regional kurdo. El Papa dijo que quiere dar su apoyo a quienes sufren. "Hay cristianos mártires, pero también hombres y mujeres que sufren y no sólo los cristianos, y todos somos iguales ante Dios", dijo en su conferencia de prensa.
A la vez elogió la decisión de Estados Unidos de movilizarse para ayudar a los refugiados y contener el avance de la guerrilla suní radical de Estado Islámico, pero rechazó el uso de la fuerza -en relación directa a los bombardeos ordenados por Barack Obama-. "Allí donde hay una agresión injusta sólo puedo decir que es lícito detener al agresor injusto. Subrayo el verbo detener, no bombardear o hacer la guerra. Los medios deben ser evaluados", declaró eligiendo sus palabras con precisión. Explicó también la misión de su enviado especial, el cardenal Fernando Filoni. "Una sola nación no puede juzgar cómo se detiene una agresión. Después de la Segunda Guerra Mundial esto es un deber de Naciones Unidas", dijo el Papa.
No rechazó las preguntas de si su oración por la paz con Mahmud Abas y Simón Peres fue un fracaso. "Estos dos hombres son hombres de paz, son hombres que creen en Dios y que han vivido muchas cosas feas, y están convencidos de que la única vía para resolver los problemas es la de la negociación, del diálogo, de la paz. ¿Fue un fracaso? Yo creo que la puerta está abierta. La paz es un don de Dios, que se merece nuestro trabajo, pero es un don", explicó.
"Ahora, el humo de las bombas y de las guerras no dejan ver esa puerta, pero la puerta permaneció allí, abierta, desde aquel momento", señaló sobre la guerra en la Franja de Gaza y las conversaciones que se desarrollan en El Cairo.
También se refirió a la gran cuestión de China que se ha proyectado en su visita a Corea del Sur, asunto que destacó Hechos de Hoy. Reiteró su deseo de viajar a China y recordó que la Iglesia debe tener "libertad de acción". "¿Que si quiero ir a China? ¡Pero claro! ¡Mañana! Nosotros respetamos al pueblo chino. La Iglesia pidió solamente la libertad para su ministerio, para su trabajo. Ninguna otra condición", declaró.
"Cuando, a la ida, estábamos por volar a través del espacio aéreo chino, fui a la cabina y uno de los pilotos me mostró un registro y me explicó que solo faltaban diez minutos para entrar al espacio aéreo chino y que teníamos que pedir la autorización. Después me despedí de los pilotos y volví a sentarme y recé tanto, por ese hermoso pueblo chino: un pueblo sabio", dijo Francisco, feliz de los resultados de este viaje, los baños de masas en Seúl y el sueño de ser el primer Papa que pise Pekín. Por lo pronto, además de Sri Lanka, Filipinas será su regreso en 2015 a Asia.




