La primera audiencia del papa Francisco a Mauricio Macri como presidente de Argentina sigue despertando análisis punzantes y posiciones bien diferentes en las redes sociales (ver en Hechs de Hoy, Rogelio Pfirter allanó la primera reunión de Mauricio Macri y Francisco).
Hubo cierta decepción al precisar Francisco -tras sus viajes a Brasil, Paraguay, Bolivia, Cuba y México- que ni la ciudad de Buenos Aires ni Argentina figuran en su agenda para 2016, año en el que podría visitar Colombia. Eso no significa que Francisco no esté pendiente de todo lo que pasa en Argentina, siguiendo la vida política del país al momento.
Las visitas pormenorizadas de Cristina Kirchner, y la presión de funcionarios kirchneristas agotaron a Francisco. No se ocultó en El Vaticano. Ahora el Papa quiso abrir un nuevo marco aunque sorprendió su cierta frialdad. La versión vaticanista (en la que insiste el padre Federico Lombardi) es la de que se optó por un marco institucional. Jorge Mario Bergoglio es una personalidad muy diferente a las de Juan Pablo II y Benedicto XVI. Pero a la vez más próximo de las impresiones aparentes que transmite.
Ama profundamente a su país natal, Argentina, y a la ciudad en la que tiene su corazón. la gran metrópoli de Buenos Aires. Su mentalidad es la de simple sacerdote, un humilpe párroco, pero sin olviar sus raíces, la Compañia de Jesús, su espiritualidad y a la vez su olfato político.
Que enviara un rosario bendecido a Milagros Sala, la dirigente social ultrakirchnerista encarcelada, creó fuerte polémica. ¿Es el Papa un peronista o abrazó el macrismo?
El jefe de gabinete de Mauricio Macri, Marcos Peña, ofreció su versión en Facebook y habló abiertamente de ello. "No es un dirigente político argentino. No es kirchnerista ni de Cambiemos", escribió Marcos Peña. "Fue posiblemente por única vez que un exjefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires y exarzobispo de Buenos Aires se reencuentran como Papa y como presidente de los argentinos".
Lamentó las "interpretaciones sobre si había durado mucho o poco, si había sonreído más o menos, y ahí uno empieza a pensar lo difícil que somos a veces como país". "El papa Francisco es el hombre más importante que haya surgido de nuestras tierras y se ha transformado en una referencia moral y espiritual mundial, inmensamente querido y admirado por toda la humanidad", aseveró.
Ala vez insistió en su figura, en mensaje dirigido sobre todo a los católicos. "El Papa no es un dirigente político argentino. Tenemos que entender eso. No es ni kirchnerista ni de Cambiemos. No es más amigo de uno o de otro. Es el Papa. Su misión excede ampliamente las divisiones de la política argentina". Marcos Peña a la vez insistió en que "le pidió al presidente Macri que trabaje para unir a la Argentina, preocupado por la división que se ha generado".
Para Marcos Peña empezó una "nueva etapa en la relación del gobierno argentino con el Papa", señalando que "surge del consenso de la necesidad de una relación más institucional, menos politizada y de menos manoseo". "No sólo recemos por él, cuidémoslo también. Es nuestro Papa, es el Papa de todos", pidió Marcos Peña queriendo zanjar polémicas.




