Alberto Núñez Feijóo y Cuca Gamarra, un firme timón en el Partido Popular (la derecha liberal) frente al despilfarro y caos que mantiene Pedro Sánchez pese a una muy seria crisis agravada por la economía de guerra.
Cuca Gamarra exigió en el Congreso a la coalición de socialistas y comunistas (PSOE y Pofdemos) poner fin al despilfarro eliminando ministerios y bajando impuestos. La portavoz del Grupo Popular reclamó bajar ya el IVA al 4% en la gasolina y el gasoil.
La coordinadora general del PP, Cuca Gamarra, ha urgido este miércoles a Pedro Sánchez a bajar ya impuestos a los españoles y acabar con la política del "despilfarro", eliminando Ministerios "hoy mismo".
En la sesión de control al Gobierno, Cuca Gamarra ha recordado que el propio presidente del Gobierno reconoció en una entrevista que "todos" deben hacer un "reparto justo y equilibrado de las consecuencias de la guerra", haciendo un "esfuerzo de unidad en aras del interés general". "En el PP no podemos estar más de acuerdo, sobre todo si pensamos en los ciudadanos más vulnerables", ha señalado Cuca Gamarra.
Ha advertido que con una "inflación galopante" y con un futuro "lleno de incertidumbres", los "supermercados y las gasolinas se han convertido en un lujo que millones de españoles ya no se pueden permitir a mitad de mes". Por eso, ha recalcado que para "pedir renuncias a los ciudadanos, lo primero que debe hacer uno es dar ejemplo" porque "no se puede pedir sacrificios desde la atalaya del Gobierno más caro y numeroso de la historia".
"No puede seguir manteniendo tres vicepresidencias y 22 ministerios", ha dicho Cuca Gamarra destacando que solo los altos cargos y asesores cuestan 108 millones de euros más al año desde que Sánchez llegó a la Moncloa, algo que ha calificado de "inmoralidad".
Por eso, le ha pedido eliminar "todo el gasto electoralista, populista e improductivo que rodea al Gobierno", ya que "antes de pedir privaciones a nadie", la coalición de PSOE y Podemos "también debe ajustarse el cinturón". De hecho, ha señalado que, según el Instituto de Estudios Económicos, hay 60.000 millones de margen para "reducir gasto ineficiente sin afectar a la calidad de los servicios públicos".





