Los Reyes viajaron este viernes a Santiago de Compostela en el Día del Patrón de España y el primer aniversario del accidente de Angrois dando así continuidad a esta tradición de la Corona. En el Obradoiro Felipe VI y Letizia fueron recibidos por los aplausos de unas 500 personas entre público y periodistas ya que la plaza estaba blindada y acotada al máximo por la Policía por motivos de seguridad.
Felipe VI pidió al Apóstol Santiago que "haga resonar" en los corazones de los españoles "la esperanza" frente a las "situaciones difíciles" motivadas por la crisis. En su ofrenda, el monarca también tuvo palabras de recuerdo para las víctimas de la tragedia vivida el 24 de julio de 2013 en Angrois y para los fallecidos el jueves en el accidente aéreo de Swiftair en Mali. Felipe VI agradeció la "extraordinaria muestra de solidaridad, civismo y nobleza" de los gallegos en la tragedia del tren Alvia.
En su primera invocación al Apóstol como Rey de España, Felipe VI lamentó que la crisis haya "golpeado severamente a muchísimos españoles", que viven "situaciones difíciles" a causa del paro y "la falta de oportunidades".
En sus palabras también se refirió al Camino de Santiago -del que fue recientemente nombrado embajador de honor por la Xunta- como "símbolo de fraternidad" y "ejemplo de concordia" y señaló que España es "una gran comunidad social, cultural y política". "En nuestra España constitucional, unida y diversa, caben todas las sensibilidades, caben todas las formas de sentirse español", recalcó.
Felipe VI finalizó su discurso con unas palabras en gallego expresando, en su nombre y el de la Reina Letizia, su "plena confianza" en los españoles y su capacidad de adaptarse a los retos. Y concluyó diciendo que "el futuro pertenece siempre a los audaces, a aquellos que sabiendo reconocer las dificultades, no las consideran como un impedimento, sino como una oportunidad".
La ceremonia, presidida por el arzobispo compostelano Julián Barrio fue concelebrada por 61 religiosos, entre ellos el cardenal Antonio María Rouco Varela.
Nuevos aplausos y vítores a la salida de la catedral para Don Felipe y Doña Letizia, quien por cierto recicló de su armario el mismo vestido color nude que lució hace tres años en la boda de Guillermo de Inglaterra con Kate Middleton y que firmó, como es habitual en la Reina, Felipe Varela.





