Feijóo, en el Espacio Larra de Madrid, en medio de una gran expectación, firmó su compromiso para cometer un cambio profundo en España. Rendirá cuentas sobre su cumplimiento en primera persona. “El cambio será con valores o no será”.
Contrato con España. En un espacio emblemático, sede en 1909 del semanario Nuevo Mundo. Y de El Sol y La Voz en las décadas de 1920 y 1930, Feijóo presentó y firmó su compromiso para la reconstrucción de España si recibe los votos para ser el próximo presidente de Gobierno-
Hechos de Hoy destacó el fichaje misterioso de Feijóo. Community manager, Feijóo entra en todas las batallas políticas.
El Periódico publicó la primera entrevista a Feijóo de los diarios de Prensa Ibérica como candidato a la Presidencia del Gobierno.. “La revalorización del sistema de pensiones es una línea roja de mi programa. Me comprometo a construir un millón de viviendas nuevas en mi primera legislatura, y puede que más”.
El Debate entrevistó a Feijóo. “Aprobaré un paquete de normas de regeneración el primer mes. Mi Gobierno no va a ocupar las instituciones del Estado”.
Una nación de ciudadanos libres y iguales
“Vamos a recuperar el orgullo” con “un patriotismo sereno y exigente”, afirmó Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular.
“El cambio será con valores o no será. El primero es decir la verdad. Los españoles merecen un presidente que les diga la verdad siempre”. Alberto Núñez Feijóo presentó su Contrato con España Lo hizo ante la plana mayor del Partido Popular. El acto más importante de la precampaña del Partido Popular. Junto a su firma sobreimpresionada en gran tamaño en un panel, Feijóo quiso solemnizar su determinación para acometer un cambio profundo en España, asegurando que rendirá cuentas sobre su cumplimiento en primera persona. “Respondo yo con mi nombre, con mi trayectoria”.
Insistió y subrayó la importancia de poner en valor “el amor por lo que somos”. Para una “reconstrucción nacional” necesaria, solicitando a los españoles su confianza “con honradez, trabajo y respeto a los ciudadanos y a la nación”. “En ello empeño mi firma y mi palabra, porque yo sí la tengo”, proclamó con solemnidad Feijóo.
A la vez afirmó que los españoles “merecen un presidente del Gobierno que le diga la verdad siempre”, algo que hoy parece “casi revolucionario”. Y abogó por un país en el que “el esfuerzo valga la pena” y sea realmente una nación de “ciudadanos libres e iguales”.
Los valores de verdad, ley, esfuerzo y unidad
Feijóo reafirmó los valores de verdad, ley, esfuerzo y unidad como los “principios en los que se asienta la reconstrucción nacional”. Se pronunció por “levantar lo derruido y construir mejor” tras el sanchismo.
“No propongo solo un cambio de Gobierno, propongo un cambio de etapa, un nuevo tiempo”, enfatizó. Subrayó el “compromiso personal” que hoy contrae con España. Y pidió “restaurar el pacto elemental que sostiene cualquier democracia”, en el que el ciudadano “cumple”, esforzándose, trabajando y pagando impuestos. Y el Estado “responde con eficacia, honradez y respeto”. “Hoy en España los ciudadanos siguen cumpliendo; el Gobierno, no”, destacó con gravedad,.
Gobernar el cambio que España necesita
En llamada a los votantes de diferentes sensibilidades, a votantes de todas las generaciones, a indecisos, a abstencionistas y a quienes eligen votar con un sobre vacío o no votar a nadie, insto a una profunda reflexión. Pidió el voto para “gobernar el cambio que necesita España” y “revertir” la decadencia en lugar de administrarla. “Eso es lo que se decide el 29N, si todo sigue igual o si España cambia”, advirtió de manera firme y clara,
Abogó por “mejorar la calidad de nuestra democracia y mejorar la separación de poderes”, limpiando el Estado para hacerlo “más eficaz y más fuerte”. Y defendió la soberanía y la integridad de España.
Feijóo reclamó “más y mejor democracia” para “sanar” nuestro país defendiendo que los jueces elijan a los jueces, un Tribunal Constitucional, una Fiscalía y unos organismos reguladores independientes y un Gobierno que respete a las Cortes.
“Ninguna mayoría, ningún partido y ningún gobernante está por encima de la nación ni de la ley”, advirtió. Y prometió que “nadie volverá a estarlo”. “No caben más desprecios a nuestras instituciones ni más atropellos para imponer la voluntad de una sola persona y de su familia”.
Denunció que con Sánchez el Estado “no ha dejado de engordar” y no funciona mejor. Ante lo que advirtió que sobran ministerios, altos cargos y asesores, además de “nombramientos indebidos, gastos superfluos y corrupción”. ““Los españoles pagan cada vez más y reciben cada vez menos”.
Criticó también enérgicamente que otorgar la nacionalidad española se trate “como una herramienta de ingeniería electoral”. Y se “regale”. Y señaló como “fraude” que se “pervierta las leyes con instrucciones políticas”. “Ser español es un orgullo y un compromiso”
La clase media y la mayor ayuda de la historia para los jóvenes
Feijóo proclamo que la clase media tiene que “volver a ser el motor de España”, reclamando que los salarios suban, la productividad crezca y trabajar compense. “Vivir al día es malvivir”, subrayó.
Anunció “la mayor ayuda de la historia” para que los jóvenes puedan emanciparse. Abogó por construir al menos un millón de viviendas poniendo más suelo en el mercado y menos burocracia en el sistema. “Todo el mundo tiene derecho a aspirar a ser propietario y la propiedad se respeta”, enfatizó de forma solemne.
“No es aceptable que el futuro de un joven dependa más de sus padres que de su esfuerzo”, advirtió. Pidió “una España en la que los jóvenes sepan que pueden luchar por su futuro y prosperar” para que independizarse no sea “una hazaña” o comprar una casa “una quimera”.
“Todo español tiene derecho a vivir y volver a casa tranquilo”, subrayó frente al crecimiento de la inseguridad y de la violencia contra las mujeres. Por lo que pidió “más medios, económicos y materiales, más reconocimiento y más autoridad” para policías y guardias civiles para conseguir “unas calles más seguras”.
Feijóo se comprometió a “ordenar la inmigración”. Describió a España como un país “abierto y solidario” en el que hay que decidir “quién entra, cómo y para qué”. Se pronunció por una inmigración que “respete nuestras leyes, nuestras libertades y nuestros valores” en palabras a la vez de defensa del respeto a las mujeres, los homosexuales y la forma de vida de nuestro país. “Ser español no es un trámite administrativo, es ser depositario de una cultura, un legado y unos valores”.
Censuró y criticó abiertamente que España haya sumado más de cuatro millones de nuevos habitantes sin adaptar sus servicios públicos a esta nueva realidad. Reclamó “restaurar la igualdad” en políticas sociales porque “un español debe tener los mismos derechos y los mismos servicios viva donde viva”.
En políticas de salud, abogó por incorporar más médicos y dotarles de mejores condiciones. Y en términos educativos, pidió volver a “premiar el esfuerzo” con “exigencia y autoridad” para los profesores garantizando el castellano en toda España y las lenguas cooficiales en sus respectivas comunidades..
Reitero que, bajo su futuro Gobierno, las pensiones subirán cada año con el IPC y los jóvenes “heredarán un sistema que garantice que también cobrarán las suyas”. Se pronunció por bajar impuestos y subir el salario medio de los españoles. Además de invertir en infraestructuras hídricas “que nos preparen mejor para afrontar inundaciones y sequías” y en un tren que vuelva a ser un orgullo nacional.
Feijóo reclamó una “política exterior al servicio de España”, siempre defendiendo “la paz y la democracia”. Planteó además recuperar “”as alianzas rotas” en Europa y con nuestros aliados históricos. “España debe proyectarse como el gran país occidental que es”, subrayó. Proclamando además a España como una “potencia atlántica, puente entre Europa e Hispanoamérica y frontera sur europea”.
Feijóo mostro además su preocupación por las imágenes que llegan desde Francia. Rechazó firmemente la “violencia que está alentando la izquierda radical. Pidió “apartarnos de ese camino” en las urnas
Los doce compromisos firmados con Feijóo
1. Defender la soberanía nacional y la integridad territorial. La seguridad de los españoles está por encima de todo. Si se pone a prueba, la respuesta será firme. Reforzaremos las fronteras con medios humanos, materiales y tecnológicos, y el uso de todos los instrumentos europeos disponibles para ello.
2. Recuperar la calidad de nuestra democracia y el respeto a la separación de poderes. Los jueces elegirán a los jueces, y el Gobierno no los cuestionará. Los órganos reguladores, el Tribunal Constitucional o la Fiscalía General del Estado estarán dirigidos por personas independientes. El Poder Ejecutivo dejará de suplantar al Parlamento, presentará presupuestos cada año y convocará obligatoriamente elecciones si acumula más de una prórroga. Se respetará la libertad de prensa.
3, Un Estado más limpio y más ligero. Los ciudadanos tienen derecho a saber cómo se administra el dinero que aportan con su esfuerzo. Por eso se auditará cada euro y se reducirá un Estado sobredimensionado: menos ministerios, menos altos cargos y menos asesores. Se vigilarán especialmente las áreas afectadas por causas judiciales, los nombramientos indebidos y las estructuras y gastos superfluos. Todo cargo político responderá por la corrupción de sus subordinados.
4. Atender eficazmente el primer problema de los españoles: la vivienda. El objetivo es aumentar la oferta y construir al menos un millón de nuevas viviendas. Los jóvenes, principales víctimas de la situación actual, tendrán prioridad en el acceso al alquiler y a la compra y recibirán la mayor ayuda económica de la historia para poder adelantar su emancipación. El conjunto de administraciones debe unir recursos y esfuerzos para velar por los vulnerables, echar a los okupas en 48 horas, facilitar suelo y reducir burocracia. El derecho a la propiedad se protegerá con eficacia.
5. Ordenar la inmigración. España, como cualquier país, tiene derecho a elegir quién entra, cómo y para qué. Reducir la inmigración irregular es irrenunciable, igual que la integración y contribución de quien quiera quedarse. España será un país abierto y solidario., pero esa solidaridad debe ser correspondida. Quien venga a prosperar y contribuir, será bienvenido y contará con vías legales. Quien venga a delinquir, deberá marcharse. Los criterios de acceso a la nacionalidad se reforzarán: el pasaporte español es un privilegio. La entrada o la permanencia ilegal en España no servirá para conseguir la residencia: se establecerá por ley la prohibición de regulaciones colectivas.
6. Garantizar las pensiones actuales y futuras. Proteger el pacto intergeneracional es una tarea nacional prioritaria que debe volver a defenderse en el marco del Pacto de Toledo en el que están representados los partidos políticos y los agentes sociales. Esto exige actualizar conforme al IPC las pensiones actuales y garantizárselo a los más jóvenes. Ambos objetivos son innegociables.
7. Fortalecer la Sanidad Pública: más médicos y con mejores condiciones. La población ha crecido en más de cuatro millones de personas en pocos años sin que los servicios públicos se hayan preparado para ello. Hacerse cargo de esta situación exige mejorar las plantillas de los profesionales sanitarios, velando especialmente por el aumento de médicos y la mejora de sus condiciones laborales y retributivas.
8. Elevar el nivel educativo. Para combatir los peores resultados educativos de nuestra historia, la educación tiene que premiar el esfuerzo, incrementar la exigencia y reforzar la autoridad del docente. Los contenidos serán elaborados por las reales academias, siguiendo los ejemplos que proporciona la evidencia de los países con mejores resultados, y se erradicará cualquier adoctrinamiento de las aulas. Se garantizará la enseñanza del castellano en toda España y de las lenguas cooficiales en sus respectivas Comunidades Autónomas. Se protegerá a los menores frente a las redes sociales y a todas las formas de violencia a las que están expuestos.
9. Más seguridad en las calles. Combatiremos la creciente inseguridad en muchos barrios y, en especial, la violencia contra las mujeres, en cifras alarmantes. Para ello, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado contarán con más recursos económicos y materiales, reconocimiento y autoridad.
10. Fin al infierno fiscal que asfixia a las familias. La economía no estará sana mientras las familias vivan ahogadas por precios desorbitados e impuestos excesivos. Revisaremos una a una las más de cien subidas fiscales de los últimos años y bajaremos los impuestos, porque trabajar, ahorrar y emprender tiene que merecer la pena.
11. Subir el salario medio. La clase media tiene que volver a ser el motor de este país. Nuestro objetivo económico más ambicioso es que suba el salario medio de los españoles. El aumento de la productividad es imprescindible para ello. Además, una economía fuerte es aquella en la que el subsidio no compite con el empleo. Trabajar tiene que compensar más que no hacerlo.
12. Recuperar el prestigio internacional de España. La Nación debe comportarse como un país serio y fiable, y recuperar las alianzas rotas en la Unión Europea e Hispanoamérica y con nuestros aliados históricos. El apoyo a la paz y a la democracia en el mundo es innegociable y no admite excepciones.







