Enorme alegría de Carlos Alcaraz al convertirse en el nuevo rey de París. El tenista español conquistó por vez primera en su carrera un evento que le había sido hostil no sólo a él, sino al tenis español en general. Ni Rafa Nadal se coronó nunca en el torneo de Paris-Bercy. Alcaraz alzó el trofeo, noveno y último ATP Masters 1000 de la temporada, tras derrotar al estadounidense Ben Shelton (7-6(5), 7-5). El español, de 23 años, alzó el 29º trofeo de su carrera y el quinto del año.
La venganza de Alcaraz
Duelo con morbo ante el futuro discípulo de su extécnico Juan Carlos Ferrero y verdugo en los cuartos del pasado US Open. Alcaraz suma un nuevo entorchado a los conquistados en 2026, un año que abrió con su primer Abierto de Australia y en el que también sumó los trofeos en Doha, Tokio y Viena. Ahora, piensa ya en las dos citas que le quedan este curso en Italia: las Finales de la ATP, en Turín, y la Copa Davis, en Bolonia.
El número tres del mundo se convierte en el segundo español en ganar en París tras David Ferrer (2012). Además, añade a su colección el noveno título de esta categoría tras Miami (2022), Madrid (2022 y 2023), Indian Wells (2023 y 2024), Montecarlo (2025), Roma (2025) y Cincinnati (2025). Solo se le resisten ya los ATP Masters 1000 de Canadá y Shanghái.
Derrotó a Casper Ruud en semifinales
El español, que en semifinales se deshizo por un doble 6-4 del noruego Casper Ruud, mantuvo un intenso duelo en el Plenitude Arena con su verdugo del US Open, que igual que él buscaba su quinto título en este 2026, en los primeros juegos.
Sobrevivió a las cuatro bolas de ‘break’ de su adversario en el cuarto juego, y tras desaprovechar un par de ellas en el séptimo, volvió a neutralizar dos ocasiones de rotura del norteamericano, número cuatro del ranking ATP. La igualdad obligó a decidir la manga en el ‘tie-break’, donde en la segunda de sus dos pelotas de set liquidó el parcial.
Shelton exigió al máximo a Alcaraz
La dinámica parecía mantenerse en los primeros compases del segundo set, aunque Shelton le exigió al máximo al romper su saque para poner posteriormente el 4-2. Sin embargo, Alcaraz reaccionó a tiempo para devolver el quiebre y recuperar la iniciativa (4-4), y en el duodécimo juego, al resto, dio el golpe definitivo para cerrar la contienda tras una hora y 59 minutos.
Tras confirmar su triunfo, Alcaraz reconoció que este era “un torneo muy especial”. “Es un torneo donde probablemente haya tenido las mayores derrotas de mi carrera, las más dolorosas; un par de veces en primera ronda, un par de veces en segunda, no encontrando mi mejor tenis y no encontrándome a gusto en esta superficie”, recordó.
Orgulloso del trabajo realizado
“Hemos encontrado la manera de jugar bien en indoor, en estas pistas tan rápidas contra estos jugadores. Estoy muy contento y orgulloso de todo el trabajo que he hecho y del equipo que tengo, que siempre da el 100% para animarme, para que siga adelante y para que haga las cosas correctas”, finalizó.





