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Para los expertos en marketing político, la campaña de las elecciones generales ha comenzado con un gran paralelismo con los comicios autonómicos en Andalucía.
Nadie auguró la mayoría absoluta, que fue histórica, lograda por Juanma Moreno. En los dos debates electorales, en Canal Sur, Macarena Olona (Vox) dio por sentado que sería su vicepresidenta. Con extrema humilda, Moreno desarrolló su campaña buscando el voto urbano y rural. Feijóo se volcó en su campaña. Fue histórico el mitin de Córdoba dedicado solo a los votantes del PSOE para que el cambio fuera posible en Andalucía.
Alberto Núñez Feijóo trazó las mismas coordenadas:
1, Buscará lograr el mayor número de votos de votantes de Ciudadanos, asegurando que no se han quedado huérfanos. Ya ha penetrado en un 60% de este eñectorado.
2. Es clave el trasvase de votos del PSOE al PP. Ha conseguido ya el 8% de quienes votaron a Sámchez en las anteriores eleccones.
3. Está entrando en los caladeros de votos de Vox consiguiendo por ahora el apoyo de un 13% de sus votantes.
El arranque en Cataluña
Alberto Núñez Feijóo lo subrayó en Castelldefels, junto a Alejandro Fernández y Nacho Martín.
Afirmó que no renuncia a conseguir un “Gobierno en solitario” porque “vale la pena hacerlo y sobre todo porque Cataluña y España lo necesitan”. “Quiero dejar de hablar de la España de los míos y de los otros, y hablar de la España de todos“.
Hizo un llamamiento para que “ningún voto se pierda por el camino” y apostó por unir a todos los españoles que quieren un Gobierno mejor que el que hemos tenido.
Enfatizó que es “el momento del cambio que necesita España” y recordó que, como sucedió en 1982, con Felipe González, millones de personas votaron el cambio porque era el voto del optimismo, de la modernización del país, de que España funcionase”.
“España necesita pasar página del sanchismo, recuperar la política como ejercicio del compromiso y de la palabra”.
Recordó que Sánchez prometió traer a Puigdemont y juzgarlo. “Y ahora resulta que Puigdemont nos descubre que lo que le prometió es indultarle: entre juzgarlo e indultarlo vuelve otra vez la mentira a las calles de Cataluña y España. No es de recibo que nos mienta tanto”.
Lamentó que en los últimos años sea más creíble escuchar a Puigdemont o a Otegi para enterarte de las intenciones de Sánchez. “Ellos no nos mienten. Dicen lo que va a pasar, y pasa””.
Reivindicó el “sentido de Estado” y el “valor de la palabra” del PP, “aunque a veces el PSC haya pactado hasta con la CUP contra nosotros”. “El Partido Popular es siempre un voto a favor de la Constitución y en contra del populismo y el independentismo”.
Señaló que hay una mayoría de catalanes cansada de mala política y malos políticos y pretende convencerlos de que confíen en su proyecto.
Reivindicó que el PP puede ser alternativa de gobierno en Cataluña y que sea capaz de ganar con claridad como lo ha hecho en Castelldefels o Badalona, y lidereando la oposición en Lleida.
Afirmó que los ciudadanos asisten a “los últimos días del sanchismo” y destacó que “la mejor noticia” es que se va a dejar atrás “la división, las chapuzas y la utilización de las instituciones”.
Denunció que la encuesta del CIS que conocimos es la penúltima que se utiliza para intentar mentir a la gente, porque la última será la que se publique el lunes antes de las elecciones. “Y se acabó”. “El dinero y los recursos de los españoles merecen todo el respeto”, subrayó.








