No dejé pasar la oportunidad de aprender sobre el cultivo de las perlas naturales y hacer snorkel alrededor de las ostras. Tampoco me perdí las cervezas en el agua y las charlas con otros viajeros. Cada uno con su historia, con su mundo. La mejor escuela de la vida es viajar. Sin duda.
Y llegó el momento del plato fuerte. La razón por la que muchos llegan hasta aquí. El buceo. No lo definiría como buceo extremo ya que las inmersiones no son especialmente profundas y, aunque puede haber corrientes fuertes, en general son moderadas y los lugares no son de difícil acceso. Eso sí, tampoco es un buceo para principiantes. Lo especial de bucear aquí, para mí, son los tiburones.

Playa Fakavara (Foto: J. A. Ruiz)
A lo largo de los años, he tenido la oportunidad de bucear en muchos mares y océanos, en más de 20 países (algunos de ellos muy remotos), en todo tipo de condiciones y, aunque no me considero un experto, puedo decir que Fakarava es de los lugares que más me han cautivado en la práctica de esta actividad.
¿Porqué? Bien sencillo. Al margen del coral y de la multitud de especies que allí podéis encontrar… hay… no uno ni dos ni diez ¡ni cien! tiburones… ¡hay cientos y cientos! Grises, puntas plateadas, puntas negras, algún que otro punta blanca… y están hay mismo… ¡no hay que ir muy lejos! Y, eso, amigos míos, es difícil de encontrar en otros lugares (aunque los hay y ya hablaremos de ellos).
Si vais, pedid que os lleven al South Pass (Paso Sur). Como en todos los atolones, la laguna interior se conecta con el mar abierto a través de pasos. Son los lugares donde se concentra la fauna marina y también donde más corriente hay. Es impresionante. El paso norte es genial pero el sur… el sur es un lugar que, si eres un ávido buceador, no te puedes perder.
Según te zambulles, estás a metros de los escualos. Tal cual. Como está lejos, suelen esperar a que haya un grupo mínimo para ir. Si no hay grupo mínimo, presionad, sacad las pancartas a la playa, ¡promoved una revuelta si hace falta! o habladle del lugar a otros buceadores para hacer un frente común implacable ante el operador del centro. No os arrepentiréis.
Bueno, eso es todo por hoy. Me he emocionado al escribir este post. Cada cierto tiempo me voy al Pacífico y creo que ese momento se vuelve a acercar.
No dudéis en preguntar lo que queráis, compartir vuestra experiencia, sugerir un lugar para que hable de él, etc. Estoy a vuestra disposición. ¡¡Buenos viajes!!
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