#Atentado en Zliten, a 175 kilómetros al este de Trípoli, y lucha por el petróleo de Libia. Ante la falta del GNA, el Gobierno de Unidad Nacional, la guerrilla suní radical de Daesh (Estado islámico, ISIS) combina sus atentados terroristas y el acoso a los puertos petroleros.
Daesh está intenado ocupar los puertos de Al Sidra y Ras Lanuf, dos de las principales infraestructuras petroleras. Desde hace un año permanecen cerrados aunque tienen una importante cantidad de petróleo almacenado.
Marruecos es el país que observa con más preocupación el vacío de poder en Libia y el peligro explosivo de expansión de esta crisis en el Magreb (el norte de África) y Oriente Medio. Desde Raqqa (Siria), Daesh –según señalaron expertos a Hechos de Hoy-, estaría buscando sumar parte de Libia, el este del país próximo a Egipto, a sus posiciones en Siria e Irak.
En este escenario se produjo la matanza terrorista en Zliten, en el oeste de Libia. Al menos 50 personas murieron un atentado con camión bomba contra una academia de la policía. Se convirtió en uno de los ataques más sangrientos en este país sumido en el caos. Zliten es una ciudad controlada por la coalición de las milicias de Fajr Libya.
Libia está sumida en estos momentos el caos, con dos gobiernos rivales que se disputan el poder. Uno en el este, reconocido por la comunidad internacional; y el otro, en la capital, Trípoli, vinculado a la coalición de milicias de Fajr Libya. A la vez existen otras facciones.
En la actualidad Daesh controla la ciudad de Sirte (a 450 kilómetros al este de Trípoli) e intenta desplegarse en otras regiones. Lucha tanto contra las fuerzas del gobierno con sede en el este del país como contra las del instalado en Trípoli.
En Twitter, el enviado especial de la ONU para Libia, Martin Kobler, condenó el atentado de Zliten y pidió a "todos los libios que se unan urgentemente para combatir el terrorismo". La ONU intenta instaurar un Gobierno de unión nacional en Libia. Kobler insistió en la necesidad de que el Parlamento apruebe su formación para que Daesh no salga beneficiado.
El 17 de diciembre, miembros de los dos Parlamentos rivales y representantes de la sociedad civil libia firmaron en Marruecos un acuerdo político patrocinado por la ONU. Prevé la formación de un gobierno de unidad con sede en Trípoli y debería ratificarse antes del 17 de enero. Daesh cuenta con unos 3.000 combatientes en Libia, según Francia. Hay fuerte temor a que la guerrilla suní radical lance a yihadistas a Europa colándose entre los emigrantes que huyen por el mar Mediterráneo.




