Mariano Rajoy viaja a Washington con la lectura de dos encuestas, la primera apunta a una visión moderadamente optimista de su sociólogo de cabecera, Pedro Arriola. La segunda advierte del error Gallardón y los daños que ha podido haber desencadenado el ministro de Justicia, con su obsesión particular de dejar legados memorables.
En el primer caso, el presidente del Gobierno hace la lectura de que 2014 es el año del partido y no del Gobierno. Con la cúpula del Partido Popular, en la cumbre política en el Parador de Toledo, insistió en ello. Considera que las reformas están trazadas y ya se trabaja en un clima de más serenidad , lejos del tremendismo de sus primeros dos años en La Moncloa con la obsesión de comprobar en su iPad la escalada de la prima de riesgo.
Rajoy admite que ante medidas tan duras y drásticas el desgaste ha sido inevitabe. Sin embargo considera que las perspectivas electorales para el PP son razonablemente moderadas por lo que hay que esforzarse en la campaña ante los comicios al Parlamento Europeo. Sin embargo, y es sorprendente, Rajoy se va a reservar hasta el último momento anunciar la candidatura para estos comicios, asunto sobre el que hay numerosas quinielas, situando algunas a Miguel Arias Cañete en la lista. Este paso supondría abrir una crisis de Gobierno, que puede ser pequeña o grande, y el presidente -como ha destacado Hechos de Hoy– duda sobre ello.
En la agenda examinada en Toledo, Rajoy destacó la importancia que tendrá la convención nacional del PP en Valladolid (a finales de este mes de neero) y el congreso del Partido Popular Europeo de Dublín, en el mes de marzo. En una reunión destinada sólo al análisis de encuestas y proyecciones, Rajoy habría apuntado la importancia de un buen resultado en los comicios europeos para reforzar al Gobierno y proyectar al partido ante las citas que son claves, de las elecciones municipales y autonómicas de mayo del 2015, y las generales en el mes noviembre.
Paralelamente a esta reunión, Rajoy conoció la encuesta de El País. Coincide con el análisis de Alfredo Pérez Rubalcaba. Este sondeo apunta al desgaste causado al PP por su ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que ha levantado un clima de contestación que ha acabado por irritar al propio Rajoy.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), según estas encuesta de Metroscopia para El País, estaría en disposición de ganar unas elecciones generales con una ventaja de 1,5 puntos. El PP tendría el 32% de los votos y el PSOE el 33,5%. En este sondeo IU y UPyD se sitúan al alza. La formación de Cayo Lara llegaría a la cifra récord del 12,5%, y el partido de Rosa Díez al 7,3%. El datos interesante de este sondeo es el que apunta al desplome de la valoración de Alberto Ruiz-Gallardón. Pasa a ser el ministro peor valorado entre los votantes del PP , quitándole el título al responsable de Educación y Cultura, José Ignacio Wert.
La encuesta de El País tiene también otras lecturas políticas y Rajoy no es ajeno a ellas. El periódico del Grupo Prisa vive tensiones internas por sus apoyos a La Moncloa con críticas abiertas a la gestión de su director, Javier Moreno. La segunda cuestión es el clavo ardiendo al que se agarró Rubalcaba del rechazo frontal a la Ley del Aborto de Gallardón pasando de nuevo a segundo plano el debate de las primarias en el PSOE y las dudas sobre su liderazgo.
Para analistas políticos, todo apunta a que estos comicios europeos pueden estar llenos de sorpresas y trampas no sólo en España sino en Europa. Y Rajoy habría advertido de ello reservando hasta el último momento el hombre o mujer que pueda tener el mayor gancho en unos comivios que son más importantes de lo que suponen los propios votantes.







