Islandia y Noruega pertenecen a la OTAN y son dos de los países fundadores en 1949. En el caso de Islandia no tiene Ejército. Pero tanto Islandia como Noruega prefieren mantener sus monedas, corona islandesa (ISK) y corona noruega (NOK), y no integrarse en la Unión Europea.
El sueño de Kristrún Frostadóttir. La primera ministra de Islandia, Kristrún Frostadóttir, economista y política de 38 años y líder del partido de centro-izquierda Alianza Socialdemócrata, no logró su objetivo de profundizar en la relación con la Unión Europea.
Hechos de Hoy destacó el compromiso de Islandia, como miembro de la OTAN, en apoyar firmemente a Ucrania frente a la invasión lanzada por Vladimir Putin.
Político destacó a la pesca como la verdadera razón del rechazo al proceso de adhesión a la Unión Europea.
Un 52,8% frente a un 47,2%
Islandia votó en contra de reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, trece años después de que se interrumpieran. La emisora pública RUV confirmó el resultado de un referéndum
El referéndum con una votación muy reñida. Mostró que existe una división profunda entre los islandeses.
Islandia acudió a las urnas para decidir si reanudar o no las conversaciones para integrarse formalmente en la Unión Europea. “¿Debería Islandia reanudar las negociaciones de adhesión a la Unión Europea?”, fue la única pregunta del referéndum. El 52,8 % de los 225.031 votos rechazó la propuesta del gobierno frente al 47,2 % se pronunció a favor.
Un marco de tensiones
El gobierno de centroizquierda de la primera ministra Kristrún Frostadóttir había prometido celebrar un referéndum antes de 2027.
La consulta se adelantó ante las tensiones internacionales. Sobre todo las amenazas del presidente Donald Trump de incorporar Groenlandia a Estados Unidos. Una insólita iniciativa que ha indignado a Dinamarca y levantado un amargo debate en la OTAN.
El peso de la industria pesquera
El voto a favor de reanudar las negociaciones para la integración en la Unión Europea insistió en la dimensión geopolítica. Ingresar en la Unión Europea era un paso para asentar una posición fuerte ante la incertidumbre geopolítica. También destacaron que Islandia ya forma parte del mercado único de la Unión Europea y de la zona Schengen de libre circulación. Incluso el voto afirmativo suponía un respaldo para el ingreso de Islandia en la Zona Euro.
Pero los partidarios de no reanudar las conversaciones pusieron sobre la mesa la gran preocupación de las zonas rurales del país. Insistieron en la defensa cerrada de la industria pesquera. Es capital en una nación que es una isla con una población de 400.000 habitantes.
Un debate decisivo
Islandia comenzó su proceso de solicitud de adhesión a la Unión Europea en 2009. Una iniciativa tras la crisis financiera de 2008 y el colapso del sistema bancario del país.
Loa pasos habían sido firmes. Pero un gobierno euroescéptico en 2013 paralizó las negociaciones. Los derechos de pesca eran entonces el mayor obstáculo, como lo siguen siendo hoy. La industria pesquera y marina representa casi el 40% de las exportaciones de Islandia.
La cuestión sobre el rol de Islandia en la escena internacional
La campaña del referéndum ha abierto en canal el debate sobre el lugar de Islandia en el mundo, destacó la primera ministra al votar.
Pero haberse impuesto un voto afirmativo no habría sido una decisión definitiva sobre la adhesión. Sólo un paso que habría tenido que ser aprobado mediante un segundo referéndum. Por lo tanto que se haya impuesto el voto negativo no descarta la posibilidad de que Islandia reanude las conversaciones en el futuro.





