En la segunda asamblea ciudadana estatal de Podemos, en juego el futuro del partido y el desenlace de la pugna entre dos principales dirigentes: el secretario general, Pablo Iglesias, y su número dos, Íñigo Errejón.
Los 455.000 inscritos deciden en las votaciones el nuevo rumbo político, el modelo organizativo, el código ético, la estrategia para feminizar la formación, los 62 miembros del Consejo Ciudadano Estatal )máximo órgano de dirección entre asambleas) y el secretario general.
En el arranque, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, reclamó "fraternidad, unidad e inteligencia" porque su formación está "llamada a gobernar" y para "liderar un bloque histórico".
Así se expresó Iglesias desde el escenario de la asamblea de Podemos, mientras que cerca de los 10.000 asistentes coreaban la palabra "unidad". Iglesias, que alzó el puño desde el escenario mientras el público gritaba 'Sí se puede', empezó su intervención refiriéndose al PP, que celebra también este fin de semana su congreso.
"Nadie dijo que fuera a ser fácil", dijo Iglesias. Pero advirtió: "No se confíen, señores del PP, el viento del cambio sigue soplando". Defendió una España "que avanza sin miedo", que "no tolera ni la corrupción ni su mediocridad". Además, se dirigió directamente a Mariano Rajoy para decirle que "sus políticas son ineficaces".
Aseguró que desde el primer Vistalegre, en octubre de 2014, "han cambiado muchas cosas" y "el sistema de turno ha pasado a mejor vida", aunque criticó la existencia de la "gran coalición" de PP, PSOE y Ciudadanos.
Con todo, aseguró que "perfeccionarán" como "instrumento de las mayorías sociales" porque ellos "hablan al pueblo". "No lo olvidemos, el ensimismamiento y la división trabajan para el enemigo", afirmó.




