Un páncreas portátil artificial construido con una versión modificada de iPhone regula con éxito el nivel de azúcar en sangre en un ensayo realizado en pacientes de diabetes tipo 1. Así al menos lo refleja una investigación realizada en la Universidad de Boston y el Hospital General de Massachussetts.
Y es que el páncreas artificial es la última versión en la que trabajaron los expertos durante varios años. El sistema consiste en un iPhone 4S al que se le han añadido un monitorizador de glucosa y dos bombas con reservas de insulina y glucagón. El director del instituto de diabetes Johns Hopkins, Dr. Fredric E. Wondisford, confirmó que “es un claro avance”.
Sin embargo, señaló que “hay que estar precavido de su efectividad puesto que ha sido probado en un escaso número de personas”. El dispositivo en cuestión se presenta como la nueva solución para personas con diabetes al mismo tiempo que sería una alternativa a los tradicionales pinchazos y a las bombas de insulina que utilizan la mayor parte de los pacientes.
El páncreas artificial, a diferencia de las bombas que solo dispensan insulina, proporcionarán tanto insulina como glucagón, las hormonas que regulan la cantidad de glucosa en sangre. Con una breve operación, un sensor implantado bajo la piel en un lado del abdomen del paciente mide de forma aproximada el nivel de glucosa en sangre.
El sensor envía la lectura al smartphone y su software calcula la dosis de insulina y glucagón necesaria cada cinco minutos. A continuación, la medicina necesaria es distribuida por las bombas. El iPhone 4S tiene también una aplicación en la que el paciente puede introducir la información de los alimentos que va a ingerir e indicar si se trata del desayuno, comida, merienda o cena, además de la cantidad aproximada de carbohidratos que contienen.
Y es que el dispositivo es una nueva manera de afrontar la diabetes tipo 1. Esta enfermedad, que se desarrolla en niños y jóvenes, consiste en una situación crónica en la que el páncreas produce muy poca o ninguna insulina. La hormona se encarga de reducir el nivel de azúcar en sangre, y trabaja en conjunto con el glucagón, que aumenta el nivel de azúcar en sangre.
La insulina y el glucagón juntos logran que el nivel de glucosa en sangre sea siempre el adecuado. Hay que resaltar que al menos un tercio de personas con diabetes tipo 1 usan bombas de insulina para regular el azúcar en sangre. La bomba, programada para imitar la liberación natural de insulina mediante la dispensación regular en pequeñas dosis, evita que el paciente se tenga que pinchar.




