Expertos del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) y del Instituto de Salud Global de Barcelona (CRESIB-ISGlobal) lograron por primera vez n el mundo crear un bazo en tres dimensiones en un chip que es capaz de actuar como el órgano en cuestión, al mismo tiempo que filtra los glóbulos rojos de la sangre.
Según varias informaciones, los investigadores consiguieron este avance recreando a microescala las propiedades físicas y las fuerzas hidrodinámicas de la unidad funcional de la pulpa roja del bazo. La idea de principal de este logro es que puede servir para detectar posibles fármacos contra la malaria y otras enfermedades hematológicas.
“Debido a las limitaciones éticas y tecnológicas de estudiar el bazo humano, conocido como la caja negra de la cavidad abdominal, ha habido muy pocos avances en su estudio", explicó uno de los expertos y añadió que “el sistema fluídico del bazo es muy complejo y adaptado evolutivamente para filtrar y destruir selectivamente glóbulos rojos viejos, micro-organismos y glóbulos rojos parasitados por malaria”.
“El bazo filtra la sangre mediante un método único, haciéndola microcircular a través de lechos de filtración formados por la pulpa roja del bazo en un compartimento especial donde el hematocrito (el porcentaje de células rojas de la sangre) se ve aumentado. De modo que los macrófagos especializados pueden reconocer y destruir glóbulos rojos enfermos”, prosiguió.
Asimismo, explicaron que la sangre en este órgano solo puede viajar en un único sentido a través de ranuras interendoteliales antes de llegar al sistema circulatorio, lo que representa un riguroso segundo test para asegurar la eliminación de las células viejas o enfermas.
Desde el ámbito científico explican que en el canal lento la sangre fluye a través de una matriz de pilares simulando el ambiente real donde el hematocrito aumenta y la sangre enferma es destruida. El dispositivo ya se ha probado con glóbulos rojos humanos sanos y en infectados por malaria.
"Nuestro dispositivo facilitará el estudio de la función del bazo en malaria, e incluso podría proporcionar una plataforma flexible para la detección de posibles fármacos contra ésta y otras enfermedades hematológicas. La investigación en órganos en un chip integrando microfluídica con sistema celulares aún está dando sus primeros pasos, pero ofrece enormes perspectivas hacia el futuro de los ensayos de fármacos para diferentes patologías", comentaron.




