A la embajadora de Panamá en España, María Mercedes de la Guardia de Corró le hubiera gustado seguramente que se hubiera hablado de los Papeles Mossack Fonseca y no de los Papeles de Panamá.
En este frente agitado, desde la perspectiva de España, Pilar de Borbón, hermana del rey emérito Juan Carlos I y tía del Rey Felipe VI, admitió ser titular de una sociedad en Panamá, entre 1974 y 2014. La Infanta, tras unos días de silencio y en un comunicado, ha asegurado también que la firma nunca ha tenido ingresos "fuera del control de las autoridades fiscales" ni ha incumplido "ninguna obligación que exigiera la legislación tributaria española".
Sobre todo esta cuestión, una precisión. La posesión de una sociedad en un paraíso fiscal no constituye un delito en sí mismo, aunque sí lo es no declarar el patrimonio reunido en esas firmas opacas ante la Agencia Tributaria.
La cuestión que agita sin embargo a la escena política y económica de España son los Papeles de Venezuela, los que ha publicado el diario de cabecera de Vocento, ABC (ver en Hechos de Hoy, Revuelo por documentos que comprometen a Podemos con Chávez).
El asunto de fondo en España, y es cuestión que preocupa a los inversores, y a los mercados, no pivota sobre la posibilidad de nuevas elecciones generales. Inquieta seriamente la posibilidad del desembarco en el Consejo de Ministros de Podemos bajo el respaldo de Pedro Sánchez, es decir un gobierno de coalición de PSOE con Podemos.
Máxima atención a la cumbre tripartita entre PSOE, Podemos y Ciudadanos. Llega el momento para el PSOE y su líder en el que debe optar. O un gobierno con Podemos, o el reconocimiento de que se frustró totalmente su empeño. En parte por no haber incluido al Partido Popular antes de buscar fórmulas tortuosas.
La cumbre tripartita llega bajo el duro ataque de Podemos a Ciudadanos -tacho a Albert Rivera de "cuñado" de la derecha-. Y también bajo la sombra del chavismo, las pruebas de documentos que apuntan a fuertes pagos de Hugo Chávez para impulsar un movimiento bolivariano en España.
Podemos apunta al gobierno en funciones de Mariano Rajoy como origen de la filtración, y a la unidad de la Policía Nacional que investiga la financiación irregular de los partidos. Lo cierto es que desde la llegada de la oposición al Parlamento de Venezuela, la Asamblea Nacional, están aterrizando en España documentos que arrojan un torrente de información.







