En lo concerniente a la limpieza de oficinas y comunidades, Limpiezas LM2, líder en limpiezas en Madrid es, tal vez, la empresa de limpieza en Madrid con mayor crecimiento en los últimos años.
Junto a Limpiezas SIL, una de las mejores empresas de limpieza de Madrid, posiblemente la empresa de limpieza en Madrid con mayor tradición, destacándose en la limpieza de oficinas, despachos y comunidades, se presenta una guía sencilla y práctica de consejos para que limpiar todos los espacios sea tan sencillo como motivador, que casi siempre lo segundo es lo que determina la calidad de vida en cada uno de los espacios.
Agendar los días de limpieza
Limpiar es tan importante como crear el hábito de hacerlo. La mayoría de las familias, y eso se traduce en más del 65% de los hogares, realizan pocas limpiezas profundas durante el año. Cada limpieza de este tipo requiere de un esfuerzo prolongado, por lo que las labores de limpieza de cada espacio pueden ocupar todo el día.
En cambio, los profesionales recomiendan hacer limpiezas menores cada semana, para que pueda bastar con sólo una limpieza profunda anual, y que esta última sea más por no dejarle pasar, que por una necesidad imperiosa de limpiar todo.
Trabajar de forma colaborativa
Una vez se tengan presupuestados los días de limpieza, lo mejor es trabajar de forma colaborativa para mantener los espacios. Si es en el trabajo, escoger un espacio cada semana para ir dejando todo a punto. Si es en casa, igual. Lo ideal es hacerlo siempre entre todos, y no turnarse. Esto último nunca ha incentivado a nadie, según afirman los trabajadores de las empresas encuestadas.
Aprovechar la motivación propia que da el trabajo colaborativo es el mayor incentivo para que los espacios estén listos en apenas un par de horas, quizás menos.
No esperar a que todo esté mugriento A casi todos les encanta limpiar cuando saben que ya no hay otra alternativa. Y esto sucede porque limpiar se asocia con esas actividades que ni interesan, ni son demandantes, exigentes, y mucho menos atrapan por su creatividad. A pesar de ello, la limpieza es una labor que necesita practicarse con frecuencia, y no sólo por características de “higiene visual”.
La salud personal depende de cuán limpio estén los espacios donde se habita. Una oficina sucia, una casa sucia, siempre serán desencadenantes frecuentes de enfermedades. El bienestar personal, familiar, grupal, viene dado, precisamente, por lo adverso.
La limpieza forma parte de la salud visual Y es que sí, no hay forma de negarlo con rotundidad. Un espacio limpio, sobre todo si es donde se hace vida, mantiene a todo mundo motivado, queriendo estar allí. En cambio, si el espacio está sucio, así sea la propia habitación, se querrá salir corriendo de allí inmediatamente.
Esto sucede porque desde hace mucho tiempo el ser humano asocia la suciedad como una característica malsana, y no apropiada para desarrollar la vida. Aunque se ha podido comprobar que más de la mitad de las personas parecieran llevarse bien entre tanto ajetreo, la salud va desmejorando sin que nadie se percate hasta que, por fin, explota.
Adecuar la limpieza a cada espacio
No es lo mismo limpiar una oficina íntegramente de madera, que unas casas modulares. Lo primero, por obviedad, requiere de un mayor cuidado y de un mayor esfuerzo que el de higienizar las formas fáciles y prácticas de las casas modulares. Por eso, antes de iniciar un proceso de limpieza, que no es sólo barrer y trapear, conviene dedicar un momento a saber cómo limpiar cada espacio.
Si son casas hormigón, se aplica un método. Si son apartamentos, se aplica otro. Si es una comunidad entera, otro. Y así, al saber la magnitud de las demandas, se pueden equiparar con estrategias colaborativas de igual magnitud.
Cuidar la madera
En los objetos y construcciones de madera en general está la gran mayoría de los microorganismos que causan enfermedades. Alojarse en la madera, al igual que en las prendas de algodón, ha sido desde siempre el objetivo principal. Es por ello que para realizar una limpieza correcta se le deban tomar con importancia a estos objetos.
En estos últimos tiempos, el uso de madera silvestre, sin curación, ha sido bien vista en términos de “moda de hogar”. Sin embargo, los problemas que pudiera traer esta práctica sólo se contrarrestan haciendo limpiezas muy frecuentes.
Mantener, mejor que corregir
El mantenimiento, aliado principal de la prevención, siempre será mejor que el trabajo correctivo, a fondo, cuando ya los problemas han acontecido. Trabajar en la limpieza de los espacios propios es, cuanto más, aburrido. Pero, dentro de ese aburrimiento se esconde un mal enfoque de la práctica.
Con únicamente un cambio de perspectiva, y la motivación a realizarlo en familia, o en grupo de trabajo, será posible mantener los espacios limpios, de forma sencilla, en poco tiempo, y sin apenas un esfuerzo desgastante.
Contratar a profesionales
Si los espacios son demasiado grandes, o si todos los integrantes de la familia viven entre trabajar y dormir, es posible que la limpieza sea un lugar inaccesible para todos. Es allí cuando hay que plantearse seriamente contratar empresas o profesionales para que realicen esta labor, asegurando resultados, antes que todo.
Esto es lo que hacen la mayoría de los entornos corporativos y centros comerciales. Delegan las funciones de limpieza en personas que sabrán hacerlo mejor. En lo personal, supone un doble ahorro. Primero, de tiempo, porque alguien más se ha ocupado. Segundo, de limpieza, porque no será necesario estar limpiando cada vez, ya que son profesionales y dejarán todo a un nivel imperceptible de suciedad. De la forma artesanal, casera, eso es casi imposible y se alabaría hasta el infinito, de ser logrado.
Hacer uso de humidificadores
No sólo se trata de encontrar humidificadores que sean baratos, que desde luego tener humidificadores baratos será mejor que gastar de más. Lo ideal a la hora de comprar humidificador es saber por qué es necesario incorporarle en el día a día.
La ausencia de humedad en los espacios es la causa principal de los problemas respiratorios, y sus enfermedades relacionadas, en la mayoría de los países hispanos.
Aquí, claro está, se lidera esa estadística. Sobre todo, en tiempos de invierno y transición a la primavera, la resequedad del aire hace inviable no pensar en que un humidificador pueda ayudar. Utilizar uno que tenga ionizadores, que limpian el aire haciéndolo más puro, mantendrá no sólo la salud de los que allí compartan, sino la sensación de limpieza en el espacio.




