Barack Obama, con emoción contenida, dijo adiós a Chuck Hagel, el único eslabón republicano de su Administración. Los desafíos de Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), y el pulso agitado con Rusia en la escena de Ucrania, han llevado al presidente a un ajuste que puede ser profundo. No se ha ocultado que, junto a la amistad y aprecio mutuo, había diferencias profundas de enfoques.
En las quinielas políticas en Washington- según informaciones recogidas por Hechos de Hoy-, se apunta a la personalidad de Michèle Flournoyen -el tanque de pensamiento de Center for a New American Security– pero sobre todo a sus ideas. Dos tesis importantes. La primera, la defensa de que tropas terrestres deben acompañar a los bombardeos contra ISIS en Siria. La segunda, la conveniencia de la entrega de armas al Ejército de Ucrania para defender su territorio ante las milicias prorrusas.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció la renuncia del secretario de Defensa, Chuck Hagel, quien sin embargo permanecerá en el cargo hasta que el Senado confirme el nombre de su sucesor. En un discurso en la Casa Blanca, Obama aseguró que Chuck Hagel, un exveterano de Vietnam, "ha estado en el barro" como soldado y por ello logró una identificación poco común "con la tropa". Sin embargo, dijo Barack Obama, hace un mes ambos mantuvieron una conversación en la que "quedó decidido que era el momento apropiado para que él complete su servicio".
Según aseguró el presidente, la decisión de la renuncia de "no ha sido tomada a la ligera y yo considero que tuve una suerte extraordinaria por haberlo tenido a mi lado durante dos años, y que Chuck haya aceptado permanecer en el cargo hasta que nombre a un sucesor y ese sucesor sea confirmado por el Senado". Por su parte, en un breve discurso, el propio Chuck Hagel anunció que presentó su renuncia al presidente, refiriéndose a Obama como un "amigo".
Asumió el cargo de secretario de Defensa al inicio del segundo mandato de Barack Obama, en sustitución de Leon Panetta, con el desafío de planificar y administrar una salida de las tropas de combate estadounidenses de Afganistán. A la vez, el único integrante del opositor Partido Republicano en la Administración de Obama, tuvo que lidiar desde el Pentágono con la aplicación de una drástica reducción presupuestaria.
Por otra parte, el avance de ISIS en Irak y Siria exigían del Pentágono una respuesta. Diversas fuentes insistieron en las divergencias entre ambos sobre la estrategia a adoptar. Entre los nombres que se mencionan destacan también los del senador demócrata Jack Reed, exintegrante de una unidad de paracaidistas, y de Ashton Carter, otro ex alto funcionario del Departamento de Defensa.




