Una obsesión patológica de Pedro Sánchez contra Isabel Díaz Ayuso. Especial rechazo y berrinche en La Moncloa, según informaciones de Hechos de Hoy, por la presencia de la presidenta en la sinagoga de Madrid en la celebración de la fiesta de Yom Kipur, mostrando su apoyo a Israel en momentos críticos.
La Comunidad de Madrid asegura además que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está desesperado por los casos de corrupción que les rodean. En ese contexto enmarcan el nuevo ataque contra la presidenta que lanzó el ministro Oscar López el sábado.
El ministro de Transformación Digital y Función Pública ha asegurado que si el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quiere “ser creíble en la lucha contra la corrupción” debe “exigir inmediatamente” la dimisión de la presidenta de la Comunidad de Madrid y “su entorno” por convertir la capital “en el epicentro de la corrupción y el fango”.
La respuesta del Gobierno, asediado por reveses, ha sido nuevamente atacar a la presidenta utilizando el mismo patrón que en el Congreso cuando fue interpelado por el caso Koldo. Sánchez la llamaba corrupta y pedía su dimisión.
La Comunidad de Madrid considera que es un ataque sin fundamento para tapar la corrupción que rodea al presidente del Gobierno y al PSOE. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, aciusó a Sánchez de estar obsesionado con la presidenta.
Para el PP, Sánchez está utilizando todos los resortes del Estado para su causa personal, entre ellos la Abogacía del Estado.
Para La Moncloa sin duda la batalla del Fiscal General tiene una importancia decisiva porque si cae se podría abrir un escenario desconocido y temido.








