¿Las elecciones en Galicia y País Vasco pueden suponer el fin del bloqueo político? ¿Abren al menos un punto de inflexión?
Fue la gran pregunta de la noche electoral. En las encuestas en Internet, división de opiniones. Es bien cierto que la posición de Mariano Rajoy se fortaleció y se debilitó la de Pedro Sánchez.
Pero Mariano Rajoy se cuidó mucho de protagonismo en la noche electoral dejando el balance político a Dolores de Cospedal.
En los datos electorales tres grandes cuestiones en primer plano:
1. El PSOE es el partido que más votos pierde en las dos comunidades, Galicia y País Vasco.
2. Bildu se consolida como segunda fuerza en el País Vasco y el PP iguala en diputados al PSOE.
3. En Marea supera en votos al PSOE y se perfila como segunda fuerza en Galicia con el escrutinio no cerrado al 100 por 100.
Ganó la campaña de Alberto Núñez Feijóo de gobernar para todos. En el mapa de Galicia sólo breves zonas en rojo del PSOE ante el alud de votos del PP.
El presidente de la Xunta ganó pese al efecto negativo del caso Soria y la tormenta en torno a Rita Barberá. Fue una campaña muy dura en la que tuvo que enfrentarse, en soledad, a todos sus rivales. Pero lo hizo con generosidad, tacto y valentía. En victoria más larga de lo esperado.
Las dos elecciones dejan también reflexiones a nivel nacional:
1. Después de Mariano Rajoy, el liderazgo de Alberto Núñez Feijóo en el Partido Popular es incuestionable. Es una incógnita como utilizará este liderazgo que hoy por hoy es moral .
2. Íñigo Urkullu, con su victoria de sensatez en el País Vasco -con mayoría relativo- mostró que la independencia no es el camino. El PNV no ha seguido ni seguirá la marea de las fuerzas radicales e independentistas de Cataluña. Su camino es el del pacto y la negociación de un espcio político.
Es precisamente en esta victoria donde podría abrirse una escena de negociación para evitar el dislate de terceras elecciones. Ciudadanos, fuera de las Cámaras de País Vasco y Galicia, debería abrir también su espacio de reflexión .
– Ver en Hechos de Hoy, Crece el peso de Alberto Núñez Feijóo en el Partido Popular.






