Barack Obama prometió a Angela Merkel que el caso de las escuchas de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) era un asunto zanjado. Sin embargo, si no le gusta el café con leche a Berlín, llegó tazón y medio al descubrirse la existencia de un agente doble en los servicios de información de Alemania, el BND, Bundesnachrichtendienst.
Se trata de una crisis grave y potencialmente muy peligrosa por la irritación profunda que la ha causado a Angela Merkel el fuego amigo, la existencia de espionaje masivo de Estados Unidos a quienes son sus aliados europeos. La crisis se produce además en un momento muy delicado en el que resulta esencial la coordinación entre la Unión Europea y Estados Unidos ante la crisis de Ucrania con Rusia.
En Berlín se confirmó que el agente detenido, que es alemán, de 31 años de edad, admitió pasar a un contacto estadounidense detalles sobre un comité especial del Bundestag. Esta célula se formó precisamente para investigar las revelaciones sobre espionaje del exanalista de inteligencia estadounidense Edward Snowden. Este comité, formado por nueve personas, investiga el dossier de la NSA con reuniones estrictamente confidenciales.
El portavoz de Angela Merkel, Steffen Seibert, confirmó la seria preocupación de la canciller por esta nueva crisis de confianza. Consultado sobre si Angela Merkel había discutido este asunto con Barack Obama, durante una conversación telefónica el jueves por la noche, respondió que habían hablado sobre temas internacionales. Por su parte la Embajada de Estados Unidos en Berlín, el Departamento de Estado en Washington y la Casa Blanca rechazaron realizar comentarios.
El diario Sueddeutsche Zeitung y las cadenas de televisión WDR y NDR informaron que el agente doble fue detenido en primer lugar por sospechas de haber contactado con el servicio secreto ruso. Después admitió que había trabajado con la CIA. Por su parte Bild avanzó que había trabajado durante dos años como doble agente y que había robado 218 documentos confidenciales. El ambiente en Berlín, según informaciones recogidas por Hechos de Hoy, apunta a la mayor crisis de espionaje de la posguerra en un conflicto que puede dañar gravemente la relación de Barack Obama con Angela Merkel.




