Noche para la historia en la ensangrentada plaza Maidan de Kiev. Yulia Timoshenko, emblemática figura de la Revolución Naranja de 2004, sólo ansiaba, en el momento de su liberación, acudir al centro de Kiev, donde en los últimos días se han producido más de 80 víctimas mortales en la lucha por derrotar al presidente Víctor Yanukóvich contra el que perdió las elecciones de 2010.
Todo su afán en un momento tan emotivo era saludar a sus partidarios al salir del hospital en la ciudad de Járkov, donde había sido traslada desde prisión y estaba internada bajo custodia para ser tratada de problemas de su espalda tras ser encarcelada en 2011 acusada de abuso de poder. Tras abrazar en el aeropuerto de Kiev a su hija Yevguenia, Timoshenko apareció en Maidan en silla de ruedas. Casi 100.000 personas la recibieron con aplausos. Con voz temblorosa y entre lágrimas pidió un recuerdo emocionado a los "héroes" que cayeron en los últimos días. Y se hizo el silencio. Después, de nuevo el delirio cuando dijo que "los héroes nunca mueren, siempre seguirán con nosotros. Las heridas seguirán abiertas".
"No lo hemos logrado de forma pacífica, pero estos héroes han logrado el final de la dictadura y los que han causado su muerte deben de pagar por ello", continuó. "Debéis de seguir aquí hasta que sean elegidos políticos que merezcan vuestra confianza", apeló Timoshenko a la oposición. En la plaza se encontraba también Vitali Klitschko, el excampeón de boxeo y futuro rival de Yulia en las presidenciales, que también se dirigió a los presentes en Maidan para celebrar la liberación de Timoshenko.
Europa y Estados Unidos celebraron este sábado la liberación de la exprimera ministra ucraniana y líder de la oposición. Para la Casa Blanca, Ucrania debe "decidir su propio futuro", tras la destitución de facto por el Parlamento del presidente Víktor Yanukóvich. "Deseamos a Yulia Timoshenko un pronta recuperación mientras busca el tratamiento médico adecuado que tanto necesita", dijo en un comunicado, en el que agregó: "el principio inquebrantable que debe guiar los acontecimientos es que el pueblo de Ucrania debe decidir su propio futuro".
El parlamento ucraniano liberó el sábado a Timoshenko y convocó elecciones presidenciales anticipadas para el próximo 25 de mayo en el que se enfrentará, entre otros, a Vitali Klitschko, excampeón mundial de boxeo y uno de los líderes más destacados de la oposición a Yanukóvich.
La situación en la exrepública soviética -profundamente dividida entre los aspirantes a asociarse a la Unión Europea y los partidarios de mantener la lealtad hacia la Rusia de Vladimir Putin– sigue siendo incierta, pues Yanukóvich, cuyo mandato no finaliza hasta marzo de 2015, aseguró que no tiene la intención de dejar el poder y denuncia un golpe de Estado. Según indican algunas fuentes, el presidente fue detenido en la frontera cuando intentaba huir hacia Rusia.
Histórico sábado pues en Ucrania donde, tras el terror en Kiev en días de guerra urbana -que destacó Hechos de Hoy-, los acontecimientos se precipitaron. Es un enigma todavía sin despejar, la situación en la que Yanukóvich abandonó la capital de Ucrania. ¿Hubo un golpe de Estado? ¿El Ejército le abandonó? ¿Se ha retirado Vladimir Putin o el presidente de Rusia pactó con Barack Obama la caída del presidente de Ucrania?
Al margen del último detonante, la Rada Suprema (Parlamento) consumó la nueva revolución en Ucrania convocando elecciones y liberando a Yulia Timoshenko.




