En los hechos de hoy, lunes 21, yen al alza pese a la derrota de Shigeru Ishiba, Gaza en horas críticas, y Trump se gira contra Putin.
¿Pueden las FDI presionar a Hamás sin dañar a los rehenes y reducir las bajas palestinas?. Los mercados pendientes de la guerra en la Franja de Gaza de Israel contra Hamás y la ofensiva de Rusia contra Ucrania.
El jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, ha dejado claro que no quiere poner en peligro a los 20 rehenes israelíes que siguen vivos. Y que Hamás mantiene en el 25% de Gaza que las FDI no han tomado.
Shigeru Ishiba dobló el codo a grave crisis
El yen ha reaccionado al alza ante el resultado que dejan las elecciones parciales celebradas en Japón, en las que la coalición gobernante ha perdido el control de la Cámara Alta.
Deja en una posición de debilidad sin precedentes al partido que domina desde hace décadas la vida política nipona, el Partido Liberal Demócrata (PLD), del primer ministro japonés, Shigeru Ishiba.
La divisa nipona se apreció casi el 1%, hasta las 147,8 unidades por dólar. Pese a que la jornada es festiva en el mercado japonés, los inversores están ajustando las posiciones que habían tomado en jornadas previas de cara a las elecciones.
La derrota del partido gobernante era esperada pero muchos inversores habían apostado por un revés aún mayor e incluso anticipaban la dimisión de Ishiba.
La liquidación de esas posiciones explica la apreciación del yen, junto con el alivio por el hecho de que haya quedado atrás la incertidumbre política que planteaban estos comicios, aunque no aleja la perspectiva de debilidad del yen que manejan numerosas firmas niponas en un contexto de guerra comercial y de inquietud por el elevado nivel de deuda del país.
El primer ministro ya ha anticipado su intención de continuar en el cargo a pesar de la debilidad en que queda la coalición de gobierno. La coalición formada por su partido y Komeito, aliado tradicional del PLD, ha logrado solo 47 escaños de los 125 que estaban en disputa en la Cámara alta, de modo que esta coalición se queda sin mayoría en ninguna de las cámaras parlamentarias y pone bajo máxima presión la continuidad de Ishiba al frente del ejecutivo. Se trata de la primera vez desde 1955 que el PLD, partido que lleva décadas gobernando Japón, queda en una posición parlamentaria tan débil.
Esa debilidad política llega en un momento crucial para Japón, bajo la amenaza arancelaria de Donald Trump y cuando el partido de Ishiba podría abrir la puerta a más gasto público y rebajas de impuestos tras su derrota electoral. De hecho, tal posibilidad ya ha estado presionando a la baja sobre el yen y llevando a máximos la rentabilidad de los bonos soberanos nipones.
De cara a la celebración de las elecciones de este domingo, los futuros sobre el yen habían girado a posiciones bajistas por primera vez en casi cuatro meses, según los datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas publicados el viernes.
Pasadas las elecciones, el foco de los inversores está puesto de forma obligada en el 1 de agosto, cuando acaba la tregua anunciada por EE UU para la aplicación de aranceles a sus socios comerciales. Para Japón, el arancel previsto en principio por Trump es del 25%, similar al anunciado el pasado 2 de abril.
La guerra comercial desatada desde la Casa Blanca se ha cruzado de hecho en la senda de alzas de tipos que el mercado esperaba del Banco de Japón para este año. La inestabilidad política se suma al menor crecimiento económico por la tensión comercial como factores en contra de una nueva subida de tipos de interés en Japón, que el mercado no espera al menos hasta finales de octubre.
El Ministerio de Finanzas ha decidido además reducir de forma significativa las emisiones de bonos a más largo plazo ante la menor demanda detectada en las últimas colocaciones, que agitaron el temor de los inversores y la presión al alza sobre la rentabilidad de los bonos nipones.







