La aerolínea Virgin Australia informó que su avión con destino a Bali no fue secuestrado. Un pasajero borracho disparó las alarmas al tratar de entrar en la cabina. La Policía informó que el hombre ha sido arrestado, después de que el avión aterrizó en Bali.
El representante de Virgin Australia en el aeropuerto de Bali, Heru Sudjatmiko, dijo que un pasajero ebrio y alterado se volvió agresivo y tuvo que ser esposado por la tripulación, según la cadena australiana ABC. Las alarmas saltaron cuando el piloto del avión definió a este pasajero como "secuestro".
En un comunicado de la compañía australiana publicado en Facebook, lo aclaró todo. "El avión en cuestión ha aterrizado sin problemas y en ningún momento se ha visto en peligro la seguridad de nuestros pasajeros. Había un pasajero indisciplinado a bordo y las autoridades han tomado las medidas oportunas", dijo Virgin Australia. El episodio muestra el clima de psicosis en el tráfico aéreo en el sudeste de Asia tras el enigma del M/370. Como informó Hechos de Hoy, la operación rescate se cerró en su máximo despliegue sin que ninguna pista sólida haya podido establecerse.




