Al filo de la medianoche del martes, el Open Arms atracaba en el puerto de Lampedusa. Final de una situación dramática que pudo acabar en tragedia. A media tarde, Open Arms publicaba el siguiente tuit: "La fiscalía de Agrigento dictamina desembarco inmediato de todas las personas a bordo #OpenArms en el puerto de #Lampedusa y la incautación provisional del barco. Por fin,se acaba la pesadilla y las 83 personas a bordo recibirán asistencia inmediata en tierra". La alegría a bordo fue inmensa.
La Fiscalía de Agrigento (Sicilia) ordenó la incautación del barco humanitario y el desembarco inmediato de los 83 migrantes que siguen a bordo en el puerto de Lampedusa después de 19 días.
Apenas una hora antes había zarpado de Rota el buque Audaz de la Armada Española para socorrer al Open Arms y escoltarlo hasta Palma, en Mallorca. Su capitán esperaba llegar a la isla italiana el viernes y allí recibir nuevas instrucciones.
El fiscal Luigi Patronaggio, quien abrió una investigación por presunto secuestro de personas, visitó el barco al mediodía acompañado de médicos. Tras hablar con la tripulación y ser testigo de la dramática situación que se vive a bordo, se dictó la orden. El fiscal tildó la situación de "explosiva"..
El fundador y director de Open Arms, Oscar Camps, afirmó en Twitter: "Tras 19 días, desembarcaremos hoy en Lampedusa. Se incautará el barco temporalmente, pero es un costo que @openarms_fund asume para asegurar que las personas a bordo puedan ser atendidas. Consideramos indispensable priorizar su salud y seguridad en esta emergencia humanitaria".




