Un aviso serio desde Austria tanto para el Partido Popular (PP) como para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). La erosión de los partidos tradicionales y la cerrazón a la renovación -y al diálogo en el caso de España– abre escenarios no esperados.
¿Qué pasa en Europa? Mariano Rajoy ya tiene una buena respuesta en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Austria (ver en Hechos de Hoy, Felipe VI y Pedro Sánchez, la consulta que puede abrir un giro a contrarreloj).
El candidato de extrema derecha, Norbert Hofer, lideró la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Austria, con un 36,7% de los votos y 17 puntos de ventaja sobre su rival más cercano, un ecologista, según la proyección de sondeos.
Pugna en esta primera vuelta entre el ecologista Alexander van der Bellen (exportavoz parlamentario de Los Verdes) y la independiente Irmgad Griss (expresidenta del Tribunal Supremo), con un 19,7 y un 18,8%. Es la primera vez que los dos grandes partidos tradicionales, socialistas y conservadores, quedan eliminados en la primera vuelta. El actual Gobierno de Austria está formado conjuntamente por el Partido Socialdemócrata (SPÖ) y el Partido Popular (ÖVP).
Pese a que la función del presidente austriaco es esencialmente honorífica, un fracaso de los candidatos de los grandes partidos supone una advertencia para el canciller Werner Faymann (SPÖ) y para el vicecanciller Reinhold Mitterlehner (ÖVP), cuyo mandato finaliza en 2018.




