El primer partido en Cincinnati, definitivamente fue uno de sus peores partidos y lo pagó con la raqueta en un arranque de frustración y, todo hay que decirlo, en una actitud antideportiva a la que no nos tiene acostumbrados. Carlos Alcaraz cayó (4-6), 7-6(5), 6-4) ante el francés Gael Monfils y se despidió a la primera de cambio del torneo de Cincinnati, séptimo Masters 1.000 de la temporada.
Alcaraz explicó cómo vivió el momento en el que rompió la raqueta, la primera vez en su vida que lo hacía. “Ha habido otros momentos donde quise romperla, pero pude controlarme. Hoy, no pude hacerlo. Ha sido muy frustrante para mí. Hubo momentos donde quería no estar ahí.
“Ha sido muy duro para mí, siento que he jugado el peor partido de mi carrera. No pude jugar”, dijo en rueda de prensa. Carlos señaló a la rapidez de la pista dura de la central de Ohio. “He estado entrenándome bien, me encontraba bien, pero quizá sentí que era jugar otro deporte en la pista central comparado con otras pistas”, afirmó.
“Mi sentimiento es que estoy listo para ganar cada torneo al que voy. Es imposible sacar nada bueno de este partido”, añadió. Pese a su paso en falso en Cincy, será uno de los favoritos al Abierto de Estados Unidos a partir del 26 de agosto.
Un partido atípico
Alcaraz no había podido culminar su triunfo: aplazado el partido el jueves por la lluvia en el tie-break del segundo set, con 1-3 para el francés. Monfils recuperó el partido este viernes con autoridad en el saque y el español con errores. El tercer parcial fue pronto una realidad. Igualmente lo fue que el español no tenía su día, el “peor partido” de su carrera, confesó después. El murciano cedió ante Monfils lejos de su nivel y destrozando su raqueta tras perder un punto clave ante el francés.
El medallista de plata en los recientes Juegos Olímpicos de Paris 2024 tuvo aún así opciones de break en el segundo juego, pero unos malos minutos le costaron un 3-1 en contra y le hicieron reventar la raqueta contra el suelo. Alcaraz no aprovechó ninguna de las cuatro bolas de rotura que tuvo y Monfils falló lo justo para dar la campanada.
Alcaraz, que llegó a Ohio en busca del número dos del mundo y seguir recortando con el uno, se despide sin llegar a rodar en la antesala al US Open. Después de ganar Roland Garros y Wimbledon, y volver a la tierra parisina en los Juegos, la superficie dura estadounidense se le atragantó de primeras a Alcaraz.
Por otro lado, Carreño plantó cara sin complejos a Alexander Zverev pero el alemán se quedó el billete a cuartos de final con un 7-5, 7-6(6). El asturiano se pone ya en modo US Open, su Grand Slam preferido tras semifinales de 2017 y 2020.





