El sur y el suroeste de Estados Unidos se vio azotado este domingo por la tarde (hora local) por violentos tornados que dejaron al menos 11 víctimas mortales y decenas de heridos en los estados de Arkansas y Oklahoma. Casas absolutamente destruidas y carreteras bloqueadas, árboles arrancados de cuajo y el tendido eléctrico por los suelos, son parte de los daños materiales sufridos.
El tornado que azotó una zona de unos 50 kilómetros se cebó en especial con el poblado de Quapaw, en Oklahoma y fue uno de los varios generados por un gran frente de tormenta que se desplaza por el medio-oeste y el sur de Estados Unidos. Algunos barrios periféricos de la capital de Arkansas también resultaron muy afectados.
El Servicio Nacional de Meteorología había advertido de una grave amenaza con "alto riesgo de tormentas eléctricas severas y tornados para el suroeste y el centro de Arkansas" que no tardaron en llegar.
Los tornados también se sintieron en estados como Iowa, Kansas, Nebraska y Missouri, aunque allí afortunadamente no causaron víctimas mortales.




