Tener lapsus de memoria puede ser una señal de un posible deterioro cognitivo a largo plazo. Así lo explica una nueva investigación de la Universidad de Kentucky que sugiere que las personas que perciban que su memoria está fallando pueden estar en lo cierto.
El estudio, que parece publicado en Neurology, explica que la autodeclaración de problemas de memoria es un factor predictivo de demencia en el futuro. Los investigadores se encargaron de preguntar a 531 personas sin demencia, con una media de 73 años de edad, si habían percibido algún cambio en su memoria durante el año anterior.
También se les realizaron pruebas de memoria anual y pensamiento por un promedio de diez años y se examinaron los cerebros de los participantes cuando murieron para la evidencia de la enfermedad de Alzheimer. En el tiempo que transcurrió el estudio, el 56% de los participantes reconoció haber tenido alteraciones en su memoria.
Además los expertos encontraron que las personas que declararon fallos en su memoria eran casi tres veces más propensas a desarrollar problemas de memoria y pensamiento. Cerca de uno de cada seis participantes desarrolló demencia durante el estudio y el 80 por ciento de ellos informó primero de cambios en su memoria.
“Lo relevante del estudio es el tiempo necesario para la transición desde la queja de problemas de memoria hasta la demencia o el deterioro clínico, que puede ser de cerca de 12 años para la demencia y nueve años para el deterioro clínico desde que comenzaran los problemas de memoria”, explicó.
Según el grupo de expertos los resultados “es posible que haya un periodo una ventana para una intervención terapéutica antes de que un problema se muestre diagnosticable”. Sin embargo, aunque estos resultados son prometedores sugieren que aunque los problemas de memoria autodetectados pueden predecir el deterioro cognitivo futuro, no recordar dónde hemos dejado las llaves no debe ser motivo de alarma.




