Primera derrota política de Donald Trump desde su victoria en las urnas en noviembre de 2024, y pese a que su amigo Elon Musk distribuyó cheques regalo de un millón de dólares entre los votantes.
La elección de la jueza Susan Crawford, apoyada por los demócratas, para el Tribunal Supremo de Wisconsin, estado bisagra -junto con Pensilvania, Michigan, Carolina del Norte, Nevada, Georgia y Arizona- y que dio la victoria a Trump, se interpreta como referéndum a sus primeros meses de mandato y a la enorme influencia de Elon Musk en todas sus decisiones.
El triunfo de Crawford mantiene la mayoría progresista en el tribunal. “Esta noche, los habitantes de Wisconsin se pusieron de pie y dijeron en voz alta que la justicia no tiene precio: nuestros tribunales no se venden”, aseguró la magistrada en su cuenta de X. “Nunca pensé que derrotaría al hombre más rico del mundo”, afirmó en su primer discurso tras su victoria.
Un éxito para los demócratas y un claro varapalo a la administración de Trump y su mano derecha Elon Musk.
El multimillonario Musk había declarado que la votación en Wisconsin era una elección decisiva y apoyó al candidato conservador Brad Schimel. Viajó a Wisconsin en varias ocasiones; e incluso apareció en un mitin tocado con un sombrero en forma de queso, otra de sus excentricidades.





