Si en Bruselas existía la sensación de haber visto todo en política, sorpresa en los medios comunitarios, los círculos políticos y económicos, al conocerse la petición de ayuda formal de Pedro Sánchez a Alexis Tsipras para que medie entre el Partido Socialista (PSOE) y Podemos.
Para la Comisión Europea, y para los líderes de peso en la Unión Europea (especialmente François Hollande y Angela Merkel), empieza a ser preocupante que no exista a estas alturas una negociación formal involucrando al Partido Popular (PP) para establecer una agenda reformista y las prioridades políticas y económicas para un nuevo Gobierno.
El clima de decepción es general hacia los dos partidos –Partido Popular y Partido Socialista– que han ejercido respondabilidad de gobierno. Ha sorprendido que Mariano Rajoy no haya comprendido la necesidad de una coordinación entre la derecha y el centro. Y también tampoco se acaba de vislumbrar el sentido del rechazo de Pedro Sánchez a ensanchar a su derecha un diálogo político directo.
Si todo es sorprendente, resultó aún más comprobar la reacción de Pedro Sánchez de querar involucrar directamente al primer ministro de Grecia, Alexis Tsipras, a actuar de "formador" o "mediador" para un gobierno con la izquierda radical y anticapitalista de Podemos.
"Le he pedido a Tsipras que le pida a Iglesias que no le haga el juego a la derecha y apoye un gobierno de cambio", fue el polémico tuit en el que Pedro Sánchez destapó su nuevo plan. Alexis Tsipras fue invitado por primera vez como observador en la cumbre de los líderes socialistas europeos.
– Ver en Hechos de Hoy, Rivera urge a Rajoy una negociación con PSOE y Ciudadanos.







