En un partido espectacular, ganando todos los cuartos, Serbia ha vuelto a dar la campanada y ha arrasado a Brasil (84-56) y demostrado que la victoria en octavos contra Grecia no fue una casualidad.
El partido se rompió en el tercer cuarto, en tres minutos en los que Brasil desapareció y Serbia machacó hasta escaparse con 16 puntos de ventaja y destrozar a los cariocas en un cuarto periodo sin historia. Sasha Djordjevic apostó fuerte desde el principio, Nemanja Bjelica, se movía ágil sin casi oposición de su par, Anderson Varejao, mientras Milos Teodosic se movía perfectamente entre líneas, con puntos desde cerca y desde lejos. Si Brasil aguantó fue gracias a Nené Hilario, y sus juego interior, con un Barbosa y Marcelinho Huertas, desaparecidos.
Tras el descanso, simplemente, Brasil desapareció. Teodosic siguió machacando sin piedad (23 puntos en 29 minutos) con una fiesta a la que se unió el juego exterior de Bogdanovic y las canastas en el poste bajo de Krstic. La diferencia creció por encima de los 30 puntos y Brasil no consiguió maquillar hasta que Djordjevic sacó a los menos habituales. Su rival será Francia o España, de sólo ganar a Irán y Egipto en la primera fase, ahora tienen dos oportunidades de conseguir medalla.




