Siempre se ha dicho que el nivel socioeconómico podría estar relacionado con algunas enfermedades. Pero en los últimos días un estudio realizado en Estados Unidos asegura que el nivel de pobreza o riqueza también puede definir, en algunos casos, la aparición de uno de los males más asentados: el cáncer.
A través de la revista Cancer, los expertos internacionales aseguran que ciertos tipos de cáncer como son el de laringe, cérvix, pene o hígado, se concentran en las zonas con menos recursos económicos, mientras que en las áreas más ricas existen otros tipos de tumores como el de melanoma, tiroides o testículos.
Asimismo, este mismo estudio indica que en las áreas de mayor pobreza hay una menor incidencia de cáncer, pero una mayor mortalidad que en las zonas con menor pobreza. Sin embargo, los expertos señalan que dicho nivel no está relacionado con el cáncer ya que ataca por igual a ricos y pobres.
Pero, tal y como muestra el trabajo, el nivel socioeconómico sí que parece influir en el tipo de cáncer que una persona puede desarrollar. Hay que recordar que algunos estudios previos ya asociaron los niveles socioeconómicos con los problemas de salud. Concretamente en 2011 se relacionó con un 50% mayor de enfermedad cardíaca.
El equipo comparó la incidencia del cáncer con los distintos tipos que existen en un grupo de personas que viven en las zonas de mayor pobreza con los que residen en áreas también pobres aunque en menor grado. Asimismo, también recopilaron la incidencia de cáncer de la Asociación de Registros Centrales del Cáncer.
Los resultados mostraron que los 32 tipos de cáncer, 14 eran más frecuentes en las zonas de mayor pobreza y 18 en las de menor pobreza. Y pese a que los resultados no llegarona mostrar una asociación certificada entre el nivel socioeconómico y la incidencia de cáncer, sí indicaban una asociación entre el nivel socioeconómico y el tipo de cáncer.
En este sentido explicaron que ciertos tipos de cáncer como sarcoma de Kaposi, cáncer de hígado, de pene, cuello de útero y laringe eran más comunes en las zonas más pobres. Mientras que los tumores de tiroides, testículos, melanoma y otros cánceres de piel no epiteliales eran más habituales en las zonas más ricas.
“Cuando se trata de cáncer, los más pobres tienen más probabilidades de morir de la enfermedad, mientras que los menos desfavorecidas son más propensos a morir con la enfermedad”, concluyeron los expertos.




