Muy duros debates en el Eurogrupo para fijar una posición e incapacidad de los líderes de la Eurozona de cerrar el domingo 12 el acuerdo definitivo como habían anunciado tanto Angela Merkel como François Hollande (ver en Hechos de Hoy, Tsipras insistió en apartar a Lagarde y urgió medidas a Draghi de liquidez).
En el primer balance de estos acontecimientos hay que subrayar la nueva frontera que no es otra que la de la credibilidad.
En una crisis de todos ganan o todos pierden quedó destruída la confianza. El Eurogrupo recomendó, y los líderes de la Eurozona lo suscribieron, la necesidad de que Grecia apruebe las medidas que se han pactado antes de autorizar un tercer rescate.
Seis meses de agitación de Alexis Tsipras han dejado herida a la Eurozona. Si las Bolsas avanzaron un acuerdo con Grecia en el cierre del viernes, habrá que esperar al menos hasta el miércoles, en un escenario que se mantiene volatil y peligroso.




