En los hechos de hoy, jueves 23, Ana Rosa, en su programa de la cadena Telecinco, incidió en dos cuestiones claves: el terremoto de la vivienda que puede tumbar al Gobierno y el escenario de la moción de censura que avanza con el apoyo de Junts.
demás, el exgerente del PSOE se negó a declarar ante la comisión Koldo y dejó en el aire la pregunta clave: “¿Hay en el PSOE caja B?”. Impacto social y electoral. La izquierda pierde el control del debate sobre la vivienda. Sánchez intenta desactivar una moción de censura. Este escenario, como destacó Hechos de Hoy, avanza.
Terremoto político. La crisis de la vivienda arrastra a Sánchez a un ataque de nervios con sus socios. Los precios se están comiendo a la gente y pueden comerse al Gobierno. El terremoto por el auge de los precios de alquiler y compra desata el enfrentamiento entre el PSOE y Sumar y pone en el disparadero a la ministra, Isabel Rodríguez.
El editorial de Ana Rosa
“Buenos días. ‘La hora del cambio’. Mientras el Gobierno se desangra con el problema de la vivienda, esta frase de Míriam Nogueras en el Congreso ha hecho temblar los cimientos de Moncloa.
Con un Gobierno hipotecado con los 7 de votos de Junts, se preguntan si esta vez Puigdemont va de farol de nuevo o esta vez va en serio.El PSOE llegó al poder en 1982 con el lema “¡España por el cambio!”, y puede salir del poder en 2025 si Junts ejecuta “la hora del cambio” o solo es una frase eficaz. Sánchez y Puigdemont comenzaron sus carreras en un coche. El presidente comenzó su gira como copiloto de Ábalos en un Peugeot un 31 de octubre y un 30 de octubre Puigdemont comenzó a condicionar la política española desde el maletero de un Volkswagen Golf.
Ocho años después, Sánchez y Puigdemont se vuelven a subir al Golf y al Peugeot en una competición para ver quién salta antes de llegar al precipicio. La pregunta es si Sánchez volverá a ceder a los chantajes y si Junts descoserá el hilo de las costuras del Gobierno Frankenstein. El Confidencial publicó que otro objetivo de las cloacas del PSOE fue una operación clandestina de Ferraz para asaltar medios de comunicación con el fin de de controlar las informaciones sobre los escándalos de corrupción que afectan a Sánchez y difundir propaganda sobre jueces, fiscales, guardias civiles, empresarios y periodistas considerados hostiles.
La democracia es el mando a distancia, pero la propaganda manipula, incluso mata. Es el caso de Egin. Desde esa publicación que dirigía Mertxe Aizpurua se apuntaba a personas a las que luego ETA disparaba. Aizpurua fue condenada a un año de cárcel por apología del terrorismo cuando señaló en un editorial a objetivos de ETA. Y ahora se ríe de todos nosotros denunciando señalamientos, cuando ella era la dueña de una diana. Repugnante. “Somos más”, dijo Sánchez tras perder las elecciones. Estos son los socios que le quedan Gobierno”.
Demoledor y muy ilustrativo editorial de Ana Rosa.





