Un impacto positivo en los mercados, la Bolsa de Tokio, y gran expectación en Asia Pacífico e Indo Pacífico. Corea del Sur, China y Australia siguen con atención el terremoto político en Japón. En los hechos de hoy, martes 21, Sanae Takaichi, de 64 años, primera mujer al frente de Japón, cuarta economía del mundo junto a Estados Unidos, China y Alemania.
Sanae, Takaichi, de 64 años, ha salido investida con apoyo del Partido de la Innovación (Ishin), conservador y próximo al PLD. En la Cámara ha recibido 237 votos de los 465 escaños, cuatro más de los que necesitaba, lo que la convierte en la 104ª primera ministra japonesa.
¿Nunca una mujer podrá estar al frente de Estados Unidos y China? Alemania, tercera economía del mundo, dio ese paso con Angela Merkel. Ahora Japón , la cuarta economía, ha encumbrado a Sanae Takaichi, de una 64 años. al cargo de primer ministra en un hito histórico en Japón.
Analistas políticos destacaron a Hechos de Hoy la enorme importancia de la victoria y nombramiento de Sanae. Su nombramientos supone el fin de un sistema patriarcal donde tanto la política como los lugares de trabajo están dominados por hombres mayores.
Sanae Takaichi asume el cargo en un momento en el que Japón afronta grandes desafíos económicos y una política fracturada. Y todo ello antes de la visita del presidente estadounidense Donald Trump.
A sus 64 años ha sido es baterista de heavy metal y entusiasta de las motocicletas. Creció en Nara, cerca de Osaka. Su llegada a la cima de la política japonesa culmina una carrera vertiginosa de presentadora de televisión a abanderada de los ideales tradicionales y nacionalistas.
Protegida del asesinado exprimer ministro Shinzo Abe, Takaichi ha reivindicado su legado. Se convierte en el cuarto jefe de Gobierno desde que él dimitió en 2020, lo que refleja el estancamiento político en la cuarta economía más grande del mundo.
Como Abe, apoya la revisión de la constitución pacifista de Japón. Ha visitado un controvertido santuario de guerra que incluye los nombres de los condenados por crímenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial (el santuario Yasukuni de Tokio, uno de los termómetros que miden el fervor patriótico en la política de Japón).
Son asuntos que provocan ira y rechazo en los vecinos China y Corea del Sur, que también son socios comerciales vitales para Japón.
Sakae se opone al matrimonio entre personas del mismo sexo y a un movimiento creciente que pretende permitir que las parejas casadas utilicen apellidos separados.
Algunas de estas posturas, como su postura agresiva sobre China, podrían complicar las relaciones regionales de Japón. Y dentro de Japón, algunos se preocupan por sus propuestas económicas -gastar ampliamente y recortar impuestos- en un momento en que Japón lucha contra una inflación y un coste de la vida el alza continua.
Sakae ante el desafío de abordar el alto precio de los productos. El precio del arroz, un alimento básico en Japón, casi se ha duplicado desde el año pasado. En su agenda de desafíos, la caída de la natalidad en Japón; la disminución de la fuerza laboral; el creciente envejecimiento de la población; la reacción pública contra la inmigración masiva; y la relación con la Administración Trump y sus aranceles de gran alcance que sacudieron las economías asiáticas.
Pero fundamentalmente, el fenómeno Sakae irrumpe con fuerza en un escenario el el que persiste una enorme brecha entre mujeres y hombres, especialmente en el ámbito político y de negocios.








