Ester Muñoz apuntó que Sánchez vetó la moción sobre elecciones porque entró en pánico. Alarma en La Moncloa ante el primer movimiento de Junts para votar en el Congreso la convocatoria de elecciones. Crece la inquietud empresarial. Todos los escenarios vuelve a estar abiertos. Miedo de Sánchez a una moción de censura,
Al filo de la navaja. Ester Muñoz ve a Sánchez sin escapatoria tras la iniciativa de Junts. “Es una cuestión de confianza, tendrá que convocar elecciones”. Junts quiso obligar al Congreso a votar si deben adelantarse las elecciones generales.
Por su parte, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha advertido al Gobierno de Pedro Sánchez tras la petición de Junts de adelantar elecciones de que “aguantar para nada es tontería” y ha recalcado que “la gente merece una izquierda que no dé vergüenza”. De repente, en los hechos de hoy, martes 16 de junio, en primer plano, todos los indicios de que se entró en una situación insostenible para Sánchez:
1. La Mesa del Congreso de los Diputados, con mayoría del PSOE y de Sumar, veto este martes dos iniciativas del PP y de Junts que buscaban una votación sobre si Sánchez debería adelantar las elecciones generales. Con el veto, decidido este martes, ya no podrá tener lugar la votación.
2. Junts ha mostrado a ERC y PNV la debilidad extrema en la que se encuentra el Gobierno incapaz de afrontar una sencilla votación en el Pleno.
3. Sánchez ha desvelado a su vez que no contempla, en ninguna circunstancia, presentarse a una moción de confianza (por la sencilla razón der que la perdería).
4. Como ha destacado Hechos de Hoy, está avanzando en los sectores socialdemócratas el apoyo a que Emiliano García-Page sea el candidato del PSOE en las próximas elecciones generales.
5. A la vez, la patronal catalana, Fomento del Trabajo, apoya las iniciativas de buscar un consenso para salir rápidamente de una paralización política que podría ser muy peligrosa, en el plano económico, a partir del mes de septiembre.
La respuesta a PSOE y Sumar
La portavoz del GPP en el Congreso, Ester Muñoz, apuntó que “esta legislatura ha llegado a su fin”, que “nunca se ha gobernado y nunca ha habido una mayoría para gobernar”. Por eso, anunció que el GPP habíA presentado una enmienda a su propia moción sobre corrupción, como también hizo Junts, en la que pedía. a Sánchez que disuelva las Cortes y convoque elecciones. Afirmó que era el escenario de votar el jueves una cuestión de confianza.
Una derrota parlamentaria de Sánchez hubiera tenido una evidente trascendencia política.
El entorno de Sánchez, cercado
Subraya que los partidos que han sostenido públicamente que la legislatura está agotada deberían insistir en esta iniciativa.
Denunció que el PSOE continúa “negando evidencias” pese al avance de las investigaciones judiciales y acusa al Ejecutivo de intentar “echar balones fuer”” para evitar dar explicaciones sobre los casos de corrupción que afectan al entorno de Sánchez.
El escándalo Leire
Sobre la defensa que el Gobierno está haciendo de los escándalos conocidos en las últimas semanas en torno a la figura de Leire Díez, reclamó al PSOE que “se defienda como pueda, pero que no se ría del personal” diciendo que “no hay pagos a Leire porque no hay un pago en la contabilidad A” del partido.
“Tampoco hubo facturas en el ministerio que dijeran ‘piso-amiga-ministro’ y sí que ha habido pagos de esa naturaleza”, sentenció.
Pagos a la cloaca
Subrayó que en el PSOE “pagaban a la cloaca y recibían los trabajos de la cloaca” y recordó que solo había una persona que podía dar órdenes a Cerdán y Ábalos, que era Pedro Sánchez.
“Es el único beneficiario de la cloaca y es el único que podía ordenar y dar órdenes a miembros de esa cloaca”, afirmó.
“Si Sánchez eligió dos corruptos consecutivos para dirigir el partido será porque iba a encargar los cosas que una persona honesta probablemente se hubiese negado a hacer”.
Sánchez y Zapatero
Señaló a Sánchez y a Zapatero como los máximos responsables políticos del supuesto ataque contra jueces, fiscales y agentes que investigaban casos de corrupción. “Ese ataque contra el Estado de derecho en España ha tenido un líder de facto, que era Pedro Sánchez, y un líder moral, que era José Luis Rodríguez Zapatero”. Y recordó que “ambos están pendientes de los juzgados”








