El presidente del Gobierno ha abierto un grave conflicto en las relaciones con Israel en plena crisis de los rehenes y en un delicado momento de la guerra de de las Fuerzas de Defensa de Israell (FDI) contra las milicias terroristas de Hamás y Yihad Islámica.
Pedro Sánchez, sin despachar con el Rey, ni buscar tampoco una coordinación con todos países de la Unión Europea, ni tener en cuenta a la presidenta de la Comisión Europea ni al presidente del Consejo Europeo, decidió anunciar el recococimiento del Estado de Palestina.
Lo hizo en un mensaje desde La Moncloa y como acto de su campaña para impulsar el PSOE en la campaña de las elecciones al Parlamento Europeo. Las encuestas en poder de La Moncloa, pese a los datos del CIS, según informaciones de Hechos de Hoy, han alarmado a Sánchez.
Sánchez ha anunciado el reconocimiento del Estado de Palestina con el retrato de la situación en 1967. Ha reconocido a Palestina con los territorios de Cisjordania y Gaza conectados por un corredor y con Jerusalén como capital del Estado.
La reacción de Israel
El ministro de Asuntos Exteriores de Israel, Israel Katz, tras la declaración institucional de Pedro Sánchez sobre el reconocimiento oficial de Palestina, publicó en las redes sociales un mensaje en el que comparó a Yolanda Díaz con el ayatolá Ali Jameneí y el líder de Hamás en la Franja de Gaza, Yehia Sinwar.
Desde el río hasta el mar
Katz apuntó que tanto el máximo líder de Irán como Díaz y Sinwar “llaman a la desaparición del Estado de Israel y el establecimiento de un estado terrorista islámico palestino desde el río hasta el mar”.
El ministro de Exteriores israelí volvió a referirse a la expresión usada por Yolanda Díaz. “Sánchez, al no despedir a Díaz y anunciar el reconocimiento del Estado palestino – es cómplice de incitación al asesinato del pueblo judío y de crímenes de guerra”, aseguró el ministro.
El lunes, en víspera del reconocimiento, el ministro israelí de Exteriores, Israel Katz, hizo una nueva declaración.
“Estamos en el año 2024, se acabaron los días de la Inquisición. Hoy los judíos tenemos un Estado soberano e independiente y nadie nos obligará a convertir nuestra religión ni amenazará nuestra existencia. A quien nos haga daño, le haremos daño”, advirtió.





